Shikantaza

Para discutir problemas, técnicas y otros temas relacionados con la meditación.
Daido
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Re: Shikantaza

Mensaje por Daido » 26 Oct 2019, 15:49

Bueno, volviendo al tema principal y no yéndonos por las ramas. Estamos aquí para hablar de shikantaza, lo demás es anecdótico. En los cuarenta años que llevo "aprendiendo" a "meditar", he oído mucho sobre el shikantaza. Los distintos maestros (por maestros que no quede, hay muchísimos) enseñan el shikantaza de maneras distintas. Cada uno te da una técnica diferente. No es que las técnicas estén mal pensadas, pero es que yo creo que el shikantaza no es una técnica. Poner la atención en el hara (o el tándem) es solo al principio, cuando acabas de sentarte, no es estar poniendo la atención ahí de manera obsesiva. La mente está siempre en alguna parte del cuerpo, normalmente en la cabeza, que es el centro de casi todo el mundo hoy día. Con ciertas meditaciones, oración etc la mente se pone en le corazón, porque es allí donde radican los sentimientos. Poner la mente en el hara, es como ponerla en el centro de gravedad del cuerpo, fuera del ámbito de los pensamientos y de los sentimientos. Ayuda mucho poner las manos ahí, con los dedos meñiques apoyados cuatro dedos por debajo del ombligo.

No hay mucho más que se pueda decir sobre shikantaza. Realmente la manera de sentarnos es importantísima. La espalda está derecha, pero no está rígida. Personalmente aconsejo un ligero movimiento regular de tensión a relajación (algo que normalmente nadie percibe, más que uno mismo). Es un movimiento sutil en que la espalda se tensa y se destensa. (Esto no me lo ha enseñado nadie, es algo que he descubierto por mi cuenta). El pensamiento no tiene la menor importancia. No es el punto esencial del shikantaza. El pensamiento se va solo, y con el tiempo puede desaparecer durante algunos ratos. A veces nos damos cuenta de que estamos completamente "raptados" por algún pensamiento. Solo con darnos cuenta, el pensamiento se va.

La palabra misma lo dice todo: Simplemente sentarse. No creo que se pueda dar una técnica a seguir para eso. Es algo sencillísimo y al mismo tiempo dificilísimo, precisamente porque no hay nada que hacer. Yo no recomendaría a nadie que empezara a practicar zazen de ese modo. Yo le aconsejaría que contase la respiración de 1 a 10 al principio. Esto lo puede aprender en libros, no es problemático. Seguir la respiración sin contar sería el siguiente paso, que también lo puede aprender por sí mismo. El koan, no. Ahí necesita un maestro que le transmita la práctica. Y personalmente he visto que con shikantaza también es importante recibir la transmisión de un maestro (un Sensei, no es necesario un Roshi). El shikantaza es en sí mismo un koan también.

Lo más importante para mí, no es lo que elijas. Lo importante es hacerlo de manera constante y regular. Cualquier práctica funciona. PERO. No cualquier práctica es zazen. Buda en el anapanasati sutta no enseña a hacer zazen. Enseña una técnica de meditación, pero no es zazen. Al principio puede que no haya diferencia, pero al cabo de los años HAY MUCHA DIFERENCIA. Lo que viene en ese sutta es lo que ha dado origen a la técnica del mindfulness. Zazen no es mindfulness, en mi opinión. En el zazen no hay meta. En el mindfulness en cambio existe una meta, aunque digan que no la hay, porque en el anapanasati sutta, hay un punto que dice algo así como "respirando genero alegría y gozo".

Namaste

eduardo
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Re: Shikantaza

Mensaje por eduardo » 03 Nov 2019, 13:19

Hola a todos

En referencia a sikantaza y a todo lo dicho, me viene a la cabeza varias reflexiones, y la primera de ellas viene de hacer una distinción entre como meditar y que es meditar, o que es meditación. Cuando alguien pregunta como meditar aparecen millones de maestros y recomendaciones entre ellas sikantaza, que es otra forma de responder a la pregunta como meditar.

Pero si uno pregunta ¿Qué es meditación? la cosa cambia, podemos escudarnos en lo inefable, o en el silencio, o en decir que no se puede explicar, pero a veces no se hasta que punto eso es una manera de escudarse y no mojarse, quizá por miedo de no quedar ante los demás como un ignorante o como un no-realizado meditador.

respecto a este asunto deseo mojarme, la meditación es la vacuidad, y la meditación si tiene meta y objetivo, las expresiones "zen" de ausencia de objetivo son tan sólo medios hábiles para que el ego no recupere la práctica para sí mismo. Creo que Uchiyama da en el clavo cuando dice en "abrir la mano del pensamiento" que zazen no tiene un objetivo predeterminado. Con esta expresión creo que lo que quiere resaltar es que cualquier objetivo predeterminado es establecido por el ego, y eso limita el poder liberador de zazen. Por que el objetivo de zazen es la liberación, entendida esta como comprensión y armonización con la vacuidad, y la vacuidad no es otra cosa, que la observación profunda del origen dependiente de todo, y la no realización de la vacuidad es vernos a nosotros mismos como entidades sólidas, e independientes.


El valor liberador de zazen y de esa comprensión de la vacuidad tiene su termómetro en la vida cotidiana, pero no desde el punto de vista de nuestro ego personal sino de la intuición profunda que siente la liberación. por cierto Dogen es novedoso en el sentido de que no da carácter permanente a la liberación, no es un estado permanente que podamos poseer. Por eso el zen del maestro Dogen no es alcanzar el despertar sino practicarlo. Es practica del despertar, en todos nuestros aspectos de la vida y no solo sobre el zafu o cojín de meditación.

El cojín nunca certificará nuestra práctica sino nuestra relación con la vida y con la muerte. Sin comprensión de la vacuidad cualquier meditación es un camino equivocado, aunque dicha meditación se llame sikantaza.

En cuanto al anapanassatti Sutra que comenta @Namaste decir que el gozo ezpuesto por el Buda en dicho Sutra es uno de los factores del despertar y que sino sentiríamos gozo al practicar zazen, después de un tiempo de práctica prácticamente sin ese gozo nadie se sentaría en zazen, ese gozo es un factor de superación del ego, aunque el ego puede recuperar ese gozo para sí mismo y convertirlo en un objetivo predeterminado de la práctica.

Saludos

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Roberto
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Re: Shikantaza

Mensaje por Roberto » 03 Nov 2019, 14:51

Para referirse a esta forma de concebir la práctica espiritual que llamamos shikantaza, como dije en un comentario anterior creo que sería bueno referirse a Dogen, ya que es con este autor que vemos aparecer acuñado el término concreto dentro de literatura budista. Es imprescindible, en cualquier caso, confrontar esta propuesta con nuestra práctica, de manera cotidiana; si no lo hacemos así corremos el riesgo de proyectar nuestros pensamientos sobre aquello de lo que estamos hablando. Como ejemplo paradigmático para profundizar en shikantaza, con la herramienta de la palabra, que tiene los límites que tiene, podemos y deberíamos leer de Dogen su Fukanzazengi, el texto en el cual Dogen aborda cómo enfrentarse a este tipo de práctica. Cuando empecé a sentarme recuerdo que, durante mucho tiempo, leí este texto todos los días, aparentemente simple, también incomprensible en algunas líneas si lo leemos sin la debida atención y sin la debida práctica, pero lleno de importantes matices. En este texto vemos que Dogen, de los 14 párrafos en que podemos dividir el texto, tan solo dedica 3 a la descripción material y física, que es a lo que a menudo suele reducirse esta práctica cuando se la enseña, a su descripción epitelial, cuando su alcance es infinitamente mas vasto; vemos igualmente que en ninguno propone concentrarse en el estomago (hara), ni en ninguna zona en particular del cuerpo, de hecho explícitamente dice que en esta sentada "no estamos aprendiendo la concentración zen", su propuesta sobre donde concentrar nuestro esfuerzo es panorámica, sin proponer ningún punto en particular en el que centrarnos.

Tiempo habrá para ver en detalle el Fukanzazengi y las implicaciones y el alcance de la propuesta de Dogen, uno de cuyos pilares fundamentales -y, tal vez, más controvertidos- será el de identidad entre práctica y realización, pero antes me gustaría acabar de cerrar el cuadro histórico en el que se sitúa esta práctica. Ya vimos que tras la formulación por Dogen de shikantaza, desde dentro mismo de la escuela Soto Zen, con la propuesta de Keizan Jokin (1268–1325, considerado junto con Dogen uno de los dos fundadores de aquella escuela) sobre zazen, al shikantaza puro de Dogen se le sobrepusieron una serie de elementos que lo desdibujaban y trasformaban en otra cosa, faltaría situar ahora, aunque sea brevemente, los antecedentes de esta práctica.

Si bien el término shikantaza aparece con Dogen, esta forma de abordar zazen está estrechamente emparentada, dentro del zen, con la corriente de abordaje de la práctica llamada Mokusho Zen, o Zen de la iluminación silenciosa, contrapuesta al Kanna Zen, o Zen de la iluminación a través de las palabras; es decir, con aquellas dos escuelas que han resultado preponderantes dentro del budismo Zen, el zen de la escuela Caodong en China, posteriormente denominado Soto en Japón, y el zen de la corriente Linji-Rinzai, o zen de los koan.

La expresión Mokusho Zen (Zen de la Iluminación silenciosa) puede atribuirse al maestro chino Dahui Zonggao (1089–1163), considerándose tradicionalmente que se trataba de una denominación despectiva contra la forma de meditación de la tradición Caodong-Soto, uno de cuyos mayores representantes en aquellos tiempos fue Hongzhi Zhengjue (1091-1157), a la que criticaba considerándola una práctica quietista y pasiva. Esta crítica de Dahui Zonggao sobre el riesgo de quietismo en la tradición de la "Iluminación Silenciosa" no es banal, es un riesgo cierto, una "tentación" siempre presente; lo sé por experiencia personal y por otros practicantes a los que he conocido, especialmente si no calibramos adecuadamente la relación entre zazen y zazen de las 24 horas, viendo que ambas partes son una, que no hay una sin la otra.

A esta tradición habría que añadir algunas importántisimas referencias anteriores. En primer lugar las normas para zazen de Chonglu Zongze, ya presentadas en este foro por @Pablo, que sirvieron precisamente de inspiración a Dogen para su Fukanzazengi, así como a otros; pero dejemos por hoy este previo paseo por los antecedentes del shikantaza de Dogen con el Canto de la Iluminación Silenciosa, un texto de Hongzhi Zhengjue:
Silenciosa y serenamente uno se olvida de todas las palabras.
Surge clara y vívidamente delante de sí.
Cuando uno lo comprende, el tiempo es ilimitado.
Cuando uno lo experimenta, nuestro entorno cobra vida.
Excepcionalmente iluminada es esta conciencia brillante.
Llena de maravilla es esta iluminación pura.
La apariencia de la luna, un río de estrellas.
La nieve sobre los pinos, y nubes flotando sobre los picos de las montañas.
En la oscuridad brillan con intensidad.
En la oscuridad brillan con luz resplandeciente.
Como la sensación de una grulla volando en el espacio vacío.
Como la quietud del agua cristalina en una charca de otoño.
Neones ilimitados se disuelven en la nada,
Indistinguibles el uno del otro.
En esta iluminación todos los esfuerzos son olvidados.
¿Dónde tiene existencia esta maravilla?
Un sobresaltado despertar hace añicos la estupidez.
El camino de la iluminación silenciosa.
El origen de lo infinitesimal.
Para penetrar lo infinitesimal,
una lanzadera dorada en un telar de jade.
Sujeto y objeto se influencian el uno al otro.
Luz y oscuridad son mutuamente dependientes.
No hay ni mente ni mundo con los cuales contar,
y aún ambos interactúan mutuamente.
Beber la medicina de los puntos de vista correctos,
golpear el tambor untado de veneno.
Cuando ambos son complementarios,
el matar y dar la vida depende de mí.
Uno emerge por la puerta,
la fruta ha madurado en la rama.
El silencio es la última enseñanza.
La iluminación es la respuesta universal.
La respuesta carece de esfuerzo.
La enseñanza no se escucha con los oídos.
Todas las manifestaciones del universo
emiten luz y difunden el Dharma.
Se testifican la una con la otra
y se contestan entre ellas.
Testificando y contestándose mutuamente,
respondiendo en perfecta armonía.
Si hay iluminación sin serenidad,
entonces se verán las distinciones.
Testificando y contestándose mutuamente,
respondiendo en perfecta armonía.
Si dentro de la serenidad la iluminación está perdida,
todo se volverá derrochador y secundario.
Cuando el principio de la iluminación silenciosa está completo,
el loto florece y el soñador despierta.
Cien ríos fluyen hacia el océano,
Los mil picos se orientan hacia a la montaña más elevada.
Como el ganso que siempre elige la leche sobre el agua.
Como una abeja recolectando el polen de una flor.
Cuando la iluminación silenciosa llega a su máximo punto,
llevo a cabo la tradición de mi escuela.
La tradición de mi escuela es la iluminación silenciosa.
Penetra de lo más elevado a lo más profundo.

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Roberto
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Re: Shikantaza

Mensaje por Roberto » 03 Nov 2019, 18:02

Respecto a lo que plantea @eduardo sobre Uchiyama y sobre si la meditación (se entiende, en este hilo, shikantaza) tiene o no un objetivo; en otro texto distinto, sus comentarios al Tenzo Kyokun de Dogen, plantea una distinción entre dirección y objetivo, que considero exclarecedora conceptualmente, diciendo que si bien no tiene un "objetivo", pues este no sería sino una hipótesis de futuro, sin embargo si tiene "dirección" (precisamente hacia la liberación, a la cual aludía también @eduardo ), puesto que es esto, la dirección concreta y real que podemos infundir en nuestra práctica de ahora.

Si la "dirección", ahora, es hacia el buddhadharma, hacia nuestra naturaleza auténtica, lo real, que ya es por sí mismo naturaleza auténtica, expresa buddha, es ya el "objetivo". Si nuestra "dirección" se aleja, ahora, del buddhadharma, es como si Buddha nunca hubiese existido, como si solo fuese un pensamiento nuestro, un sueño, un ideal, una meta imaginada en nuestro pensamiento, un posible objetivo... inalcanzable pues está por definición situado en un momento distinto al único que realmente existe.

Daido
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Re: Shikantaza

Mensaje por Daido » 04 Nov 2019, 09:56

El texto que pega Roberto, es claramente una (llamémosla) descripción del estado llamado "despertar". O, más claramente, insight (para los que saben inglés, obviamente). Podría llamarse kensho (ver dentro de la naturaleza propia, muy parecido a insight). O satori (no se como se traduce). El problema a que nos enfrentamos hoy en día es, sobre todo, el del lenguaje. en la baja edad media, no había tal problema: los occidentales hablaban el idioma cristiano, los orientales el idioma budista, o hindú, o taoísta... Hoy tenemos todos las lenguas juntas, y nos vemos obligados a aprender, al menos, un par de ellas, porque si no, no sabemos como funcionar en esta sociedad globalizada.

Centrémonos en shikantaza, ahora. creo que el fukanzazenji de Dogen, no habla de shikantaza, sino de zazen. Dogen se refiere a la práctica de zazen, por tanto, y shikantaza es solo una de las formas de practicar zazen, tal y como yo mismo he comprobado. Muchos maestros zen enseñan a seguir la respiración, a contarla, o a practicar con el koan Mu. Yo he practicado de esa manera, y por tanto tengo un cierto conocimiento de cómo hacerlo. También he recogido algo, de lo que puede llamarse, el fruto de esas prácticas. Existe un fruto, pero es sin embargo verde todavía. Con el tiempo, eso se me ha hecho evidente. Quizás más que un fruto es un hallazgo: es como encontrar una pepita de oro puro. No es el tesoro, pero nos muestra de que está hecho. Bueno, son comparaciones solo, más o menos afortunadas.

En cuanto al shikantaza, yo no se cual es el fruto, porque no he recogido ninguno. Yo creo que no hay fruto en el shikantaza. Creo que con el shikantaza no se encuentran pepitas de oro. Creo que lo que se encuentra es el tesoro, mismo. Esto sigue siendo una comparación poco afortunada. No hay nada que encontrar etc etc. Esas objeciones son legítimas. El shikantaza solo es el aquí ahora. Sí. Aquí y ahora, nada más. No hay mucho de que hablar entonces, ¿verdad? Aquí y Ahora y, ¿ya está todo dicho? Eso es verdad cuando uno está sentado, pero no cuando se levanta. Y ahora, cuando escribimos o leemos, estamos levantados. Por tanto, usamos conceptos.

Esperé más de 30 años para empezar a practicar shikantaza, porque sabía que no estaba capacitado para intentarlo. Viajé hasta Japón seis veces, para encontrar a la persona adecuada, a la que preguntarle como hacerlo. Esa persona, Roshi Sama, hizo un gesto de aceptación claro y evidente. Estaba claro que él pensaba que había llegado el momento para mí de embarcarme en esa práctica de zazen. Y entonces me transmitió la práctica de un modo sencillo. Realmente tan sencillo que podría parecer decepcionante. :lol: Es curioso que las cosas sencillas sean las más fáciles de enseñar.... y las más difíciles de aprender. Porque shikantaza no es hacer: es no hacer.

Si alguien me preguntar ahora a mí, como practicar shikantaza, tal vez debería decirle, "siéntate y no hagas nada". La persona en cuestión se quedaría un tanto perpleja, y preguntaría, ¿y eso como se hace? Curioso. ¿Como se hace el no hacer nada? No hay nada que hacer. Si haces, entonces no es shikantaza. Pero, ¿qué hago? Algo hay que hacer, ¿no? Bien, siéntate y pon la atención en el hara. El kikai tándem. Cuatro dedos por debajo del ombligo. ¿Eso es todo? Sí, eso es todo. ¿Pero eso es la práctica? No, la práctica es no hacer nada. Eso lo haces solo al principio, porque algo tienes que hacer, si no, te levantarías y te irías. Así que te concentras en el kikai tándem, Ya tienes algo que hacer... hasta que aprendes a no hacer nada.

¿Y la respiración? Está ahí, como todo lo demás. ¿La sigo? No es necesario. Pero, ¿y si la sigo? Pues la sigues. ¿Pero no hay que seguirla? No, no hay que seguirla. ¿Y los pensamientos? Ni caso. ¿Los dejo ir? No hace falta: ¿Los dejo que se queden, entonces? No hace falta, tampoco. ¿Entonces, los sigo? No, no lo sigas. ¿Pero si no los dejo ir, ni los sigo, que hago con ellos? Nada. No hace falta que hagas nada. Pero entonces no se van. No hace falta que se vayan. Pero Dogen dice que no pensemos. No, Dogen dice algo así, como pensar sin pensar, o sea que puedes pensar, pero sin pensar. ¿Y eso cómo se hace? No haciendo.... La cosa seguiría así interminablemente. Por eso, la práctica de shikantaza es tan difícil de explicar. Porque se trata de no hacer. ¿Cómo se enseña a alguien a no hacer nada? Imposible.

La práctica se puede transmitir, pero no enseñar. Esa es mi conclusión. Pero solo puede ser transmitida, si el que la transmite es verdaderamente un maestro en el arte de la práctica del shkantaza. O bien... se puede aprender por uno mismo, si REALMENTE está decidido a aprender. No muchos están decididos a aprender el no hacer, de eso podemos estar seguros. Pero si quieres aprender por ti mismo, realmente puedes. Te sientas y aprendes por el método de probar y equivocarte. Puedes tomar retazos de aquí y allá, citas, libros, vídeos, foros, blogs.... Recuerda: el loco que persiste en su locura, encontrará la sabiduría.

_/\_

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Roberto
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Re: Shikantaza

Mensaje por Roberto » 04 Nov 2019, 12:05

En relación a lo que dice @Daido sobre el Fukanzazengi, de Dogen, así como en otros textos del mismo, realmente este nunca enseñó ni propuso otro método para abordar zazen que no fuese shikantaza, sí que encontramos esto en sus sucesores, pero no en Dogen que, cuando se refería a zazen, se refería siempre a shikantaza, ¿Existe acaso algún texto suyo en que diferencie ambas cosas?

Si es cierto, de lo que dice @Daido, que shikantaza a muchos puede resultarles extremadamente paradójico e imposible o muy difícil de abordar, pero eso no quiere decir también que en muchos otros casos esa sea la modalidad con la que se aborda la práctica desde un principio, depende de los distintos practicantes y de la modalidad de enseñanza del budismo con la que se encuentre de entrada. Yo, por ejemplo, cuando conocí la meditación, de entrada centre mi esfuerzo en esta modalidad de práctica de la que tratamos aquí, y probablemente, si mi encuentro hubiese sido, o se me hubiese propuesto, otro tipo de práctica no habría sido cautivado por este camino espiritual de manera firme, y mi mirada se hubiese desviado haia cualquier otro objeto del mundo; he de estar profundamente agradecido por ello. Esto no quiere decir, por supuesto, que se acabasen las dificultades, o que cabalmente se pudiese definir desde un principio, en el que en buena medida iba a tientas, como shikantaza, pero en cualquier caso era aquella la dirección hacia la que se dirigía mi esfuerzo. Decir que shikantaza es una práctica para los "muy trabajados", o los "muy realizados", digase como se quiera, es algo bastante frecuente entre practicantes que pertenecen o están ligados de alguna manera con la escuela Rinzai, o de los koan; por ejemplo algo así plantea Hakum Yasutani, uno de los fundadores de la Sambo Kyodan, una escisión de la escuela Rinzai, o Shen Yen, uno de los monjes budistas más relevantes e influyentes de China (nació en China, aunque buena parte de su enseñanza transcurre en Taiwan) durante el siglo XX. Sin embargo en ámbitos serios Soto no es así, por ejemplo en Antaiji, el monasterio del que fue abad Kosho Uchiyama, no es así, y shikantaza es propuesto a principiantes incluso de no demasiada edad... el secreto para entenderlo y profundizar en su hondura sin fondo, como dice Uchiyama, es practicarlo 10 años, luego otros 10 más, y después todavía 10 años.

Su secreto es un secreto de contexto, no de aquello que simplemente hacemos cuando nos sentamos, sino del espíritu con el que abordamos esa sentada, ahí está todo. Por otra parte, respecto a eso que dices [mentión]Daido[/mention] sobre la trasmisión de la práctica, no acabo de entenderlo bien, nadie puede trasmitir shikantaza porque shikantaza es simplemente vivir la realidad de nuestra vida, sin enturbiarla con nuestros pensamientos discriminativos. Shikantaza se puede proponer, se pueden dar indicaciones cuando alguien etá desorientado y nos las pide, pero nuestra propia vida, la vida misma, que es la realidad verdadera ed shikantaza no se puede trasmitir por nadie a nadie puesto que nuestra vida es única e universal en sí misma, y nadie puede trasmitirnos esto. En realidad la única forma de trasmitir shikantaza es trasmitiéndoselo a sí mismo, dejando que sea zazen shikantaza el que se ocupe de zazen shikantaza.

Por otra parte, respecto a los pensamientos, si durante shikantaza estamos pensando, estamos pensando y no haciendo shikantaza, no es que los pensamientos no aparezcan, pero no dejamos que se desarrollen volviendo tranquilamente a nuestra sentada que es todo. Esto, en el Discurso sobre la fe en el Mahayana (de Autor desconocido, probablemente del s. VI y chino), se expresa con absoluta claridad:
Todos los variados pensamientos e ideas, apenas aparecen, todos, deben ser abandonados, e incluso el pensamiento de abandonar [los pensamientos] es dejado de lado; puesto que todas esas cosas fundamentalmente tienen el rostro de la no existencia.
En este texto, que si queremos bien podríamos calificar como pre-zen, incluso como pre-shikantaza, la cosa está clara, cuando nos sentamos, no nos dedicamos a entreternos con nuestro pensamientos; otra cosa es cuando ponemos en contraste zazen y la vida cotidiana, en la que el pensamiento si es necesario, o dicho desde una perspectiva dogeniano, entre zazen y zazen de las 24 horas; dicho de otra manera, cuando el peso de nuestra práctica lo desplazamos, por así decir, desde la sabiduría (zazen) a la compasión (zazen de las 24 horas), pero para esto ya existe otro hilo específico que, puesto que la cuestión, en otros y en mí mismo, es recurrente y tal vez convendría retomar; dicho hilo, abierto en su día por [mentiion]liliana[/mention], se encuentra aquíviewtopic.php?f=6&t=24 y, si alguien se anima estaría bien reabrirlo pues lo considero, para nosotros, practicantes laicos, un tema candente, sobre el que se habla poco abiertamente y en el que a menudo nos encontramos confusos,

Como antes decía, el espíritu, la fe si se quiere, con la que abordamos shikantaza es fundamental; si este espíritu no está presente, podremos estar sentados sin hacer nada durante eones, pero ese estar sentados no será shikantaza sino, dicho en términos mundanos, una simple perdida de tiempo, cosa que, a veces, cuando contemplo el actual desolador panorama de la práctica del zen en occidente y oriente, pienso que es lo que está pasando. Pero, en vez de perdernos en el babel de las opiniones sobre lo que es y no es shikantaza, vayamos ya a Dogen, el cual, insisto, durante su enseñanza no habló ni recomendó nunca otro tipo de práctica que no fuese shikantaza.

Colguemos pues, antes de verlo párrafo por párrafo, el Fukanzazengi. Lo he dividido en párrafo numerados y, con objeto de no perdernos sobre lo que allí se dice propondría que, en este hilo, los fuésemos viendo de uno en uno empezando por el primero (la traducción, realizada por Luis Díaz, chileno y discípulo de Gudo Nishijima, corresponde a la versión en jápones moderno y en inglés, bastante cercana a la literalidad, de este último).
FUKAN-ZAZENGI
Guía Universal para el Método Regular de Zazen
Ehiei Dogen
_________________________________________________________

1) Ahora, cuando la investigamos, la verdad se encuentra originalmente en todo alrededor: ¿Por qué hemos de depender de la práctica y la experiencia? El vehículo real existe de manera natural: ¿Por qué hemos de hacer gran esfuerzo? Además, todo el cuerpo trasciende lejos el polvo y la suciedad: ¿quién podría creer en los medios de barrer y pulir? En general, no nos extraviamos del estado correcto: Entonces, ¿de qué sirven los pasos en puntillas del entrenamiento?

2) Sin embargo, si existen una milésima o una centésima de separación, la brecha es tan grande como aquella entre el cielo y la tierra; y si surge un indicio de desacuerdo, perdemos la mente en confusión. Orgullosos de nuestra comprensión y ricamente dotados con la realización, logramos estados especiales de discernimiento; alcanzamos la verdad; esclarecemos la mente; adquirimos el fervor que atraviesa el cielo; erramos por remotas esferas intelectuales, entrando con la cabeza: y sin embargo, hemos perdido casi por completo el vigoroso camino de liberarnos del cuerpo.

3) Además, [aún] podemos ver los rasgos de los seis años en los cuales el sabio natural del parque Jetavana estuvo sentado derecho. Aún podemos escuchar rumores de los nueve años que pasó enfrentando la pared de parte del transmisor del sello-mente del [templo] Shaolin. Los antiguos santos ya eran así: ¿cómo puede la gente no hacer el esfuerzo?

3) Por lo tanto, debemos cesar el trabajo intelectual de estudio de dichos y persecución de palabras. Hemos de aprender el paso hacia atrás de fijar la luz [hacia nosotros] y lograr que se produzca el reflejo. El cuerpo y la mente caerán naturalmente, y los aspectos originales se manifestarán ante nosotros. Si deseamos alcanzar la materia de lo inefable, debemos practicar la materia de lo inefable de una vez.

4) Por lo general, una habitación tranquila es apropiada para practicar [Za]zen, y el alimento y la bebida se deben ingerir con moderación. Arrojamos a un lado todas las complicaciones. Dejamos descansar las innumerables cosas. No pensamos ni en lo bueno ni en lo malo. No consideramos lo correcto y lo incorrecto. Detenemos el dinámico flujo de la mente, el deseo, la conciencia. Detenemos el análisis intelectual de imágenes, pensamientos y reflexiones. No nos proponemos llegar a ser un buda. ¿Cómo podría [esto] relacionarse con el sentarse o tenderse?.

5) Generalmente, tendemos una colchoneta en el lugar donde nos sentamos y usamos un cojín redondo sobre ésta. Nos sentamos en posición loto completa o media. Para sentarse en la posición de loto completo, primero ponemos el pie derecho sobre el muslo izquierdo, luego el pie izquierdo sobre el muslo derecho. Para sentarse en la postura de medio loto, sólo presionamos el pie izquierdo sobre el muslo derecho.

6) Acomodamos la ropa de manera suelta y ordenada. Luego ponemos la mano derecha sobre el pie izquierdo, y ubicamos la mano izquierda sobre la palma derecha. Los pulgares se tocan y afirman entre sí. Enderezamos el cuerpo y nos sentamos derechos. No nos inclinamos hacia la izquierda o derecha, ni adelante ni hacia atrás. Los oídos deben estar alineados con los hombros, y la nariz con el ombligo. Mantenemos la lengua contra el paladar, cerramos los labios y dientes 11, manteniendo los ojos abiertos. Respiramos suavemente por la nariz.

7) Cuando la postura física ya está lograda, hacemos una exhalación completa y oscilamos hacia la izquierda y la derecha. Nos sentamos sin movimiento, en el estado inmóvil, como una montaña, "Pensamos en este estado concreto que está más allá del pensar". "¿Cómo puede el estado más allá del pensar ser pensado?" "Es diferente del pensar". Este es justamente el punto fundamental de Zazen.

8) En este sentarse en Zazen no se está aprendiendo la concentración Zen. Es simplemente la pacífica y alegre puerta del Dharma. Es la práctica-y-experiencia que realiza de manera perfecta el estado de bodhi. El Universo se realiza manifiestamente, y las restricciones y limitaciones nunca lo alcanzan. El comprender este significado es ser como un dragón que ha encontrado agua, o como un tigre en su fortaleza de la montaña. Debemos recordar que el Dharma correcto se está manifestando de forma natural ante nosotros, y la oscuridad y la distracción ya se han desvanecido.

9) Si nos levantamos de la práctica, debemos mover el cuerpo lentamente y ponernos de pie en calma. No debemos estar apurados o o hacer movimientos bruscos. Vemos en el pasado que aquellos que trascendieron lo común y trascendieron lo sagrado, y aquellos que murieron mientras practicaban sentados o estando de pie, confiaban totalmente en este poder. Además, el cambio del momento, mediante un dedo, un poste, una aguja o un madero; y la experiencia del estado, mediante la manifestación de un bastón ceremonial, un puño, una vara o un grito, jamás puede comprenderse pensando y discriminando. ¿Cómo podrían conocerse mediante los poderes místicos o la práctica y la experiencia? Pueden ser el comportamiento digno más allá del sonido y la forma. ¿Cómo podrían ser algo diferente al criterio que precede el saber y ver?

10) Por lo tanto, no consideramos la inteligencia como superior y la estupidez como inferior. No discriminamos entre la gente inteligente y los tontos. Si nos esforzamos con todo nuestro corazón [en Zazen] ello corresponde ya a la búsqueda sincera de la verdad. La práctica y-experiencia está naturalmente sin mácula. Las acciones son más equilibradas y constantes.

11) En general, [los patriarcas] de este mundo y de otras direcciones, de los Cielos Occidentales y de las Tierras Orientales, todos de manera similar mantienen la postura del Buda, y solamente se permiten la costumbre de nuestra religión. Ellos se dedican simplemente a sentarse, y son atrapados por el estado de quietud.

12) Aunque existen innumerables distinciones y miles de diferencias, nosotros sólo debemos practicar [Za]zen y buscar la verdad. ¿Por qué hemos de abandonar nuestro propio lugar en el piso, ir y venir sin propósito por las polvorosas fronteras de tierras extranjeras?. Si damos un mal paso, perdemos el momento del presente. Ya hemos recibido el pivote fundamental 28, que es el cuerpo: nunca hemos de pasar el tiempo en vano. Estamos manteniendo y confiando en la esencia fundamental que es la verdad del buda: ¿Quién podría desear disfrutar inútilmente las chispas [que vuelan] de un pedernal? Lo que es peor, el cuerpo es como una gota de rocío en una hoja de pasto. La vida pasa como un destello de luz. Repentinamente se nos va. Se pierde en un instante.

13) Yo les suplico, nobles amigos, que aprendan de la experiencia, no se acostumbren a imágenes que serán desalentados por el dragón verdadero. Dediquen esfuerzo a la verdad que es directamente accesible y honesta. Reverencien a aquellos que se encuentran más allá del estudio y sin intención. De acuerdo con el bodhi de los budas. Vuélvanse un legítimo sucesor del samadhi de los patriarcas. Si practican el estado de esta manera por largo tiempo, sin duda se volverán este estado en sí. El hogar-tesoro se abrirá naturalmente y serán libres de recibir y usar [su contenido] como deseen.
Cada uno de los anteriores párrafo es denso, en contenido y en referencias, por lo que insisto, para no perdernos propongo su abordaje párrafo por párrafo.

Daido
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Re: Shikantaza

Mensaje por Daido » 04 Nov 2019, 17:00

Un foro puede ser una ayuda muy grande para practicar (yo creo que más incluso que uno de esos centros zen de ciudad, donde se reúne un puñado de personas un par de horas por semana). Es claro que el mundo virtual es hoy muy valioso, y no deben desperdiciarse las oportunidades de compartir experiencias, dejando a un lado cualquier sombra de protagonismo y de competitividad. Mi zen no es mejor que el tuyo, ni mi shikantaza es más auténtico. Ponemos en común experiencias para ayudar, no para demostrar nuestra "maestría". No pasa nada si uno lleva 10 años, y otro 40. Todos estamos aprendiendo.

Entonces, siguiendo con el tema que dio nombre a este foro, yo no sé si shikantaza es mejor o peor para empezar, ni que se tenga que dar solamente a los practicantes avanzados, pero yo no creo que sea la mejor práctica para alguien que se acerca por primera vez a meditar. Pero eso da igual. En Japón, no se enseña prácticamente nada a los que llegan a un templo, ni como sentarse ni que hacer una vez sentados, y lo aprenden igual. Luego van a dokusan con el Maestro, y este le instruye sobre el modo de hacer zazen. Yo no he detectado ni rastro de cotilleo espiritual en los templos donde he estado en Japón. En Bukkokuji, que es donde estaba Roshi Sama, había un grupo de monjes japoneses que estaban allí residiendo muchos años. Todos ellos se notaban muy avanzados (mucho más que muchos "maestros zen" de occidente), pero absolutamente ninguno recibió la transmisión del dharma de Tangen Harada Roshi, (que no ordenó a ningún maestro y no tiene descendencia dharma)

Había allí una monja americana, que yo conocí en el Rochester Zen Center, y que llevaba varios años residiendo en el monasterio. Fue ella la que me dijo un día que Roshi Sama le había dado la práctica de shikantaza hacía poco, y que eso había supuesto un cambio completo en su manera de hacer zazen. "Desde entonces, cada día salto desde lo alto de un poste de 30 metros de altura" me dijo, haciendo referencia a un conocido koan del Mummonkan). Aquello hizo que me planteara si debería yo también cambiar de práctica, porque llevaba tiempo estancado. Había preguntado a otro maestro (sensei) sobre el shikantaza, y me empezó a dar instrucciones, pero no las seguí. Por eso fui a Roshi Sama muy seriamente a decirle que me enseñase a practicar shikataza. Él estuvo de acuerdo.

Lo que me enseñó no es ningún secreto, pero no es fácil de poner en palabras. Lo hice en un libro que escribí hace tiempo. No fueron muchas cosas las que dijo, tampoco. La transmisión (como yo la llamo) no tuvo nada de esotérico. El shikantaza no es como otras prácticas budistas (como el tantra) en las que se supone que la iniciación es esencial, y nadie debe practicar sin ella. El shikantaza, era centrarse en el hara, dijo, y se llevó las manos a esa zona bajo el ombligo. Pero luego las expandió, como abrazando el universo entero. "Shikantaza es el verdadero yo", añadió. Por fin, hizo un gesto con los dedos, moviéndolos delante de mis ojos. "Muchos pensamientos", dijo, a lo que yo asentí. "No importa. Poco a poco se van". Esa no es una enseñanza universal, obviamente. Fue solo para mí. A otros seguro que los instruiría de otra manera.

Salí de allí un tanto perplejo, pues esas enseñanzas no parecían poder ponerse en práctica, salvo llevar la mente al hara. De nuevo, sentarme a meditar se convirtió en un koan. ¿Qué debía hacer? Podría ir y leer más sobre shikantaza, o preguntar a otros maestros, pero de alguna manera sabía que eso era lo que no debía hacer. Debía valerme únicamente de las instrucciones recibidas de Roshi Sama (hay un dicho: un médico cura, dos enferman, y tres matan). Esas enseñanzas debían bastar para curarme, me dije. Y dejé de buscar más. Ya había buscado bastante, pensé. Ahora se trataba de poner en práctica la enseñanza recibida, por más extraña que pudiese parecer. "Shikantaza es el verdadero yo". Eso sonaba a koan, sí, pero lo extraño es que de entrada me diese la solución. Si se dice la solución, ya no es un koan.

Roberto dice
nadie puede trasmitir shikantaza porque shikantaza es simplemente vivir la realidad de nuestra vida
. Eso viene a ser casi como decir que Shikantaza es el verdadero yo, en efecto. Nadie puede transmitir eso. Eso hay que realizarlo por uno mismo, y experimentarlo, pero no una vez, sino cada vez que te sientas. Shikantaza es el verdadero yo. ¿Y los pensamientos? ¿Hay que dejarlos ir? No. Se van solos. Volver al hara, comprendí más tarde, era dejarlos ir, si es que se estaba liado con ellos. Cuando estás atrapado por el pensamiento (raptado completamente), hay un momento en que te das cuenta. El solo hecho de poner la mente en el hara, es como soltarlos.

Lo cierto es que si yo hubiese leído esto en un libro, como si fuese una técnica, no habría funcionado. Con el tiempo comprendí que no se me enseñó una técnica, sino que se me transmitió algo. Y lo que se me transmitió, creo yo, es precisamente el espíritu que dice Roberto. La fe. Porque shikantaza no es una fórmula mágica. Es nada más que el aquí ahora. Sentarse en zazen es especial, sin duda, pero no porque hagas algo. Para mí, zazen es como un cristal de aumento, un microscopio, con el que puedes ver la mente con mucho detalle. No el pensamiento, sino el fondo de no pensamiento, porque los pensamientos suelen captar toda nuestra atención, lo mismo que los pájaros cuando vuelan, y no nos percatamos que existe eso que llamamos cielo, que realmente no es nada tangible, pero que existe (aunque existe de un modo tan peculiar, que podría decirse que existe sin existir), pero si no estuviese, no podríamos ver volar a los pájaros.

En zazen, es posible darse cuenta de ese fondo de no pensamiento, que resulta difícil de ver, porque estamos acostumbrados a fijarnos solo en los pensamientos (se nos ha educado para hacerlo). Nunca nadie nos ha enseñado, no te fijes en los pensamientos, fíjate en el no pensamiento. Pon tu atención ahí. Sería más fácil si se nos hubiese enseñado esto desde la infancia, pero se nos ha enseñado a despreciar el no pensamiento, como si careciese por completo de importancia (tanto es así, que nadie lo nombra jamás). En el zazen, sin embargo, el entrenamiento es precisamente poner toda nuestra atención en el fondo de no pensamiento. Y el zazen es el modo ideal para hacerlo. Entonces, shikantaza, tal y como yo lo concibo, es poner la atención en el no pensamiento.

En el fukanzazenji se dice (usando la traducción que pone Roberto, que difiere bastante de otras traducciones, en esto):
"Pensamos en este estado concreto que está más allá del pensar"
Ese estado es el no pensamiento, ni más ni menos, y está "ahí", al fondo de la mente. Es como el cielo, difícil fijarse en él, pero se percibe constantemente cuando levantamos la vista, pero como no se "ve" nada, no le damos importancia. Pero nosotros sabemos que es de una importancia suprema. Ese no pensamiento es lo que somos realmente. No nace ni muere. No existe ni no existe. No aumenta ni disminuye. Shikantaza es entrenarnos para percibir no el pensamiento, sino el no pensamiento. Shikantaza es el verdadero yo. Esa es la clave para mí, pero insisto, no tiene por qué serlo para otros. Porque la transmisión que hace un Maestro es para una persona en particular. Esa fue una enseñanza para mí tal vez. Pero lo mismo puede servir para todos.

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Roberto
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Re: Shikantaza

Mensaje por Roberto » 05 Nov 2019, 20:04

o no estoy seguro, como dice @Daido, de que un foro pueda "ser una ayuda muy grande para practicar"; en cualquier caso creo de más ayuda, por ejemplo, un zafu al que visitemos cotidianamente. Pero, siendo un foro un espacio de palabras, si creo que puede ser de ayuda para profundizar en la comprensión de los textos de nuestra tradición, que después, si queremos, podemos confrontar con nuestra experiencia de vida como practicantes, para ver si resonamos en la misma frecuencia o no.

Por ello vayamos con el texto princeps (princeps, no solo por su importancia, sino por ser el primero que escribió para ser difundido -es decir como acto de enseñanza y trasmisión- tras su vuela de China) de Dogen, el Fukanzazengi, donde establece los fundamentos de para abordar la vía y su manera de enfocar la práctica de zazen, que en Dogen es siempre entendido como zazen shikantaza. Veamos pues su primer párrafo. Lo haremos en la traducción Nishijima/Luis Diaz, que como dije es de caracter bastante literal, pero no descarto el recurso a otras traducciones distintas, así como a otros textos de Dogen, cuando pueda aportar alguna luz complementaria.
(1) Ahora, cuando la investigamos, la verdad se encuentra originalmente en todo alrededor: ¿Por qué hemos de depender de la práctica y la experiencia? El vehículo real existe de manera natural: ¿Por qué hemos de hacer gran esfuerzo? Además, todo el cuerpo trasciende lejos el polvo y la suciedad: ¿quién podría creer en los medios de barrer y pulir? En general, no nos extraviamos del estado correcto: Entonces, ¿de qué sirven los pasos en puntillas del entrenamiento?
En este párrafo aparece la duda que movió inicialmente la búsqueda de Dogen: "Si todas las personas están dotadas de la naturaleza de Buda, como los sutras enseñan [por ej. el Sutra del Loto, o el Mahaparinirvana Sutra], ¿por qué tenemos que entrenar tan enérgicamente para darnos cuenta de la naturaleza de Buda?". Esta duda inicial la despliega de diversas manera y, como es habitual en la escritura de Dogen, haciendo alusión a la tradición anterior, citándo a aquellos prácticantes que le precedieron; si bien como era costumbre en la época las citas no son explícitas, suponiéndose que eran algo conocido por los destinatarios del texto. Este primer párrafo despliega esa duda en cuatro preguntas, de las que veremos hoy la primera:

a) "Ahora, cuando la investigamos, la verdad se encuentra originalmente en todo alrededor: ¿Por qué hemos de depender de la práctica y la experiencia?". En distintas traducciones la palabra "verdad" aparece traducida tambien como "el camino", "la vía" o "la realidad"; creo que con estos términos se traduce 道 (dao), pues el ideograma lo encontramos al principio del texto de Dogen, por lo que podríamos considerarlos la expresión de distintos matices de la misma palabra (verdad=camino=vía=realidad), es decir nos encontramos con el equivalente a "la naturaleza de Buddha esta por todas partes, en todos los seres", es decir no es algo que tengamos que buscar pues ya está aquí, en mí, en ti, e incluso en las piedras, las montañas, el sol y las nubes, pues Dogen, en otras partes la amplia a todo lo existente, incluido lo inanimado, lo cual supone una novedad respecto a la tradición anterior que la circunscribía a los seres sintientes. Pero sin embargo, se pregunta a continuación, "¿Por qué hemos de depender de la práctica y la experiencia?", es decir porque hemos de hacer un gran esfuerzo para conseguir aquello que ya tenemos. Dogen alude aquí a una historia de la tradición zen. Esta consiste en un diálogo entre Hui Neng, el sexto patriarca del zen, y Nangaku Ejo, discípulo de aquel y que sería ancestro a su vez de la rama que conduce al gran Linji/Rinzai, que podemos leer narrada por el mismo Dogen:

«El maestro zen Nangaku visitó al sexto Patriarca. El Patriarca dice: “¿De donde vienes?”
Nangaku responde: “Vengo del Monte Suzan, donde vive el maestro nacional Ean.”
El Patriarca le pregunta, “¿Qué es lo que así viene?”
Nangaku no olvidó nunca aquella pregunta. Después de que hubo practicado con el Patriarca durante ocho años, finalmente pudo comprenderla.
Entonces dijo al Patriarca: “Cuando vine a visitaros por primera vez me preguntasteis, ¿qué es lo que así viene?. Ahora lo comprendo”
“¿Cómo lo comprendes?”, pregunta el Patriarca.
Nangaku responde “Si intento precisarlo me extravío”
“¿Entonces, es práctica y realización o no lo es?, pregunta el Patriarca.
“Es incorrecto decir que no es práctica y realización. Pero no debemos contaminarlas”
El Patriarca dice: “¡No contaminación! Esto es lo que los Budas y los Patriarcas han
mantenido. Tu eres así. También yo soy así, incluso eran así los Patriarcas en India”»

(Shobogenzo Sanbyakusoku - recopilación de 300 koan compilada por Dogen)

En esta historia, tras ocho años de práctica junto al Hui Neng, Nangaku dice que por fin comprende la pregunta “¿Qué es lo que así viene?”, es decir la pregunta por naturaleza auténtica. Preguntado por el patriarca sobre cómo la comprende responde: “Si intento precisarlo me extravío”; es decir si intento convertirlo en palabras necesariamente reduzco la naturaleza autétnica a otra cosa, me equivoco, me extravío respecto a la verdad=camino=vía=realidad. Pero, puesto que esto podía ser una respuesta convencional, aprendida, Hui Neng insiste con otra pregunta: “¿Entonces, es práctica y realización o no lo es?", a lo cual nangaku responde: “Es incorrecto decir que no es práctica y realización. Pero no debemos contaminarlas”, logrando el jubilo de su maestro: ¡No contaminación! Esto es lo que los Budas y los Patriarcas han mantenido. En el zen la palabra contaminación se refiere a la dualidad, a la parcialización de la realidad de mi vida, de mi naturaleza auténtica que lo abarca todo, por lo cual esto significa que la práctica y la iluminación no se discriminan contaminándolas por una separación dualista. Encontramos pues ya aquí, al comienzo del texto, la indicacón a uno de los aspectos de Dogen, la no diferencia entre práctica y realización, es decir que no viene primero una y luego otra, sino que aparecen en el mismo acto; o dicho en sus propio términos "shusho itto" (修証一等), literalmente "unidad e igualdad de practica y realizaión".

Bueno, lo dejo aquí por hoy, con una consideración. El Fukanzazengi, es un texto que releo con frecuencia, al comienzo de mi práctica lo hacía incluso cotidiánamente; sin embargo, y a pesar de tratarse de un texto corto y relativamente sencillo, cada vez he encontrado en el esquinas inexploradas, y con frecuencia indicaciones valiosas para profunizar en mi práctica de zazen. Aun asi, en estos comentarios mios al Fukanzazengi no pretendo decirlo ni aun mucho menos saberlo todo sobre Dogen, sino que es, en primer lugar, por mi parte un trabajo, de investigación y de comentario en curso, como creo que dicen los ingleses un work in progress. Por ello, otros podrán aportar a buen seguro otros puntos de vista y otras lecturas de estas líneas que iremos desgranando aquí entre todos.

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Re: Shikantaza

Mensaje por Roberto » 07 Nov 2019, 14:58

En la siguiente frase encontramos: «El vehículo real existe de manera natural: ¿Por qué hemos de hacer gran esfuerzo?» Donde vemos reduplicadas las ideas de "ya esta aquí" y de "gran esfuerzo", que ya encontramos en la anterior frase. En otras traducciones encontraremos que el término "real" se traduce por "verdad" o "dharma". Dharma quiere decir, en sánscrito y en ámbito budista, la enseñanza de Buddha, la verdad de Buddha o la ley/norma de Buddha; pero al mismo tiempo dharma tiene el significado de "fenomenos", "cosas" o "naturaleza", es decir, en nuestro caso, nuestro propio cuerpo. Uno de los rasgos del budismo es que, para recorrer el camino que propone, no es necesaria la creencia en ningún tipo de creencia metafísica, nos basta prestar atención a la realidad tal como esta se nos presenta, tal como la percibimos y se aparece ante nuestros sentidos, siempre nueva y cambiante. No hay nada oculto. Ese es el vehículo real, no hacen falta estratagemas, como propone otra traducción, a cargo en este caso de la Stella del Mattino: "El vehículo de la verdad es incondicional y presente, ¿por qué desperdiciarse con estratagemas?". En cualquier caso estamos lejos del wu-wei taoista, la no acción, el no esfuerzo. Sentarse y no hacer nada más. tampoco con nuestros pensamientos, requiere gran determinación, un gran esfuerzo. No para el arbol o el perro, que no han de hacer nada para ser lo que ya son, pero sí, sin embargo, para nosotros, seres humanos, por virtud del pensamiento discriminativo, entendiendo por este aquel que discrimima en base a criterios egocéntricos, no al que distingue entre una zanahoria y un gato. La traducción de Nishijima, que es la que estamos usando primariamente, insiste tambien sobre esta idea, "el vehiculo real existe de manera natural", sentarse es sentarse, no hay porque añadir ahi ninguna concentración sobre nada en particular, no hay porque desviarnos tampoco de esa sentada con nuestros pensamientos. Así de simple y así de difícil.

eduardo
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Re: Shikantaza

Mensaje por eduardo » 08 Nov 2019, 11:26

Hola a todos respecto a la primera pregunta del fukanzazenji, la traducción que manejo es esta, que no esta ni mejor ni peor pero que igual cambia de alguna manera la interpretación personal que uno pueda hacerle.

Mis dificultades con los términos del "zen" ya las he explicado en alguna otra ocasión, pero voy con la traducción del libro que yo tengo en casa, que es una traducción que se utiliza en los dojos.

"La vía es fundamentalmente perfecta, lo penetra todo. ¿Cómo podía depender de la práctica y de la realización? "

El término fundamentalmente perfecta, ya para mi induce a confusión, más bien debería decirse "la vía es así tal cual es", porque el término perfecto ya es una categoría hecha por la discriminación, perfecto versus imperfecto, cuando la Vía no es perfecta ni imperfecta,

saludos

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