Shikantaza

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eduardo
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Re: Shikantaza

Mensaje por eduardo » 02 Dic 2019, 10:37

De lo expuesto hasta ahora en la lectura del fukanzazenji me surgen varias dudas, @Roberto habla de la atitud de encarar la práctica antes de sentarse en el cojin, teniendo claro lo de sentarse sin objetivo, y la práctica viéndola no como medio para alcanzar algo, sino para ir siendo instante tras instante lo que somos, a la luz de lo expuesto en este inicio del texto, el simple hecho de sentarse y regresar al instante más allá de nuestras fantasías sobre el futuro, siendo ésta la enseñanza de raíz del Buda, ahora bien todo ello sin el soporte de ningún sistema religioso, excluyendo también el soporte religioso budista, se supone que el trabajo de búsqueda y de conciencia de la impermanencia de la conciencia bodaishin es anterior a la decisión de sentarse, la búsqueda es anterior, la práctica es no búsqueda, profundización, en la práctica, es así?

eduardo
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Re: Shikantaza

Mensaje por eduardo » 02 Dic 2019, 11:24

Por otra parte en lo expuesto anteriormente y según nuestro modo de comprender nuestras acciones en dos categorías, o son un medio para un fin, o un fin en sí mismas se derivan dos problemas, la identificación de zazen como medio para algo, aclarado por Dogen en este punto pero luego queda, la identificación del cojin con zazen, o convertir el cojin en un fin en sí mismo, el simplemente sentarse con un fin en sí mismo, que se puede parecerse a shinkantaza, pero no lo es sino se convierte tan sólo en un paréntesis en nuestra ajetreada vida y no encuentra continuidad en la vida cotidiana, por lo tanto zazen no sería ni un medio para un fin ni un fin en sí mismo quedaría fuera de ambas categorías,

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Re: Shikantaza

Mensaje por eduardo » 02 Dic 2019, 11:27

Por lo tanto con cojin o sin cojin zazen sería la vacuidad misma, su comprensión y la armoniza ion de su comprensión en la vida cotidiana, y dicha armoniza ion se comprueba a nivel emocional, y no intelectual

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Roberto
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Re: Shikantaza

Mensaje por Roberto » 03 Dic 2019, 17:57

eduardo escribió:
02 Dic 2019, 10:37
De lo expuesto hasta ahora en la lectura del fukanzazenji me surgen varias dudas, @Roberto habla de la atitud de encarar la práctica antes de sentarse en el cojin, teniendo claro lo de sentarse sin objetivo, y la práctica viéndola no como medio para alcanzar algo, sino para ir siendo instante tras instante lo que somos, a la luz de lo expuesto en este inicio del texto, el simple hecho de sentarse y regresar al instante más allá de nuestras fantasías sobre el futuro, siendo ésta la enseñanza de raíz del Buda, ahora bien todo ello sin el soporte de ningún sistema religioso, excluyendo también el soporte religioso budista, se supone que el trabajo de búsqueda y de conciencia de la impermanencia de la conciencia bodaishin es anterior a la decisión de sentarse, la búsqueda es anterior, la práctica es no búsqueda, profundización, en la práctica, es así?
Te recomiendo que uses algunos puntos, si no, escrito todo como una oración seguida, es algo complicado entenderte. _/\_

La bodaishin Dogen la sitúa como primer punto en su Gakudo Yojin Shu (Puntos a Observar en la Vía), donde dice (Uso la traducción la versión de Nishijima, traducida por @Yudo, maestro zen al francés. Los corchetes son mios):
El deseo de la verdad [traducción de bodaishin, bodicitta en scr., en la traducción de Nishijima, en otras, traducciones, deseo, anhelo o espíritu del despertar] tiene numerosos nombres, pero hacen todos referencia al mismo estado de espíritu. En palabras del maestro Nagârjuna: «Un espíritu que reflexiona sobre la inconstancia [impermanencia] del mundo secular [samsara, el mundo del deseo, del me gusta-no me gusta], puede también ser llamado deseo de Verdad»
Sí, para sentarse, es obvio que ha de existir el deseo de sentarse; otra cosa es cómo entiende Dōgen despertar.

Para Dōgen la naturaleza auténtica, aquello a lo que nos despertamos, no es algo a lo que podamos aspirar, porque ya somos naturaleza auténtica, en esto nada nos diferencia de quien ya está realizado La diferencia para Dōgen entre alguien que vive atrapado en el mundo del deseo y alguien que vive en el mundo liberado del mundo, es que este último puede expresarlo, puede expresar la realidad que ya es, mientras que en el mundo del deseo una niebla empaña nuestra vista, impidiéndonos ver aquello que ya somos. Es decir, para Dōgen, el despertar a nuestra naturaleza esencial no es algo que se logra, a lo que se pueda aspirar, es algo que se expresa, que se manifiesta a través la práctica.
Última edición por Roberto el 03 Dic 2019, 18:31, editado 1 vez en total.

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Re: Shikantaza

Mensaje por Roberto » 03 Dic 2019, 18:09

eduardo escribió:
02 Dic 2019, 11:24
Por otra parte en lo expuesto anteriormente y según nuestro modo de comprender nuestras acciones en dos categorías, o son un medio para un fin, o un fin en sí mismas se derivan dos problemas, la identificación de zazen como medio para algo, aclarado por Dogen en este punto pero luego queda, la identificación del cojin con zazen, o convertir el cojin en un fin en sí mismo, el simplemente sentarse con un fin en sí mismo, que se puede parecerse a shinkantaza, pero no lo es sino se convierte tan sólo en un paréntesis en nuestra ajetreada vida y no encuentra continuidad en la vida cotidiana, por lo tanto zazen no sería ni un medio para un fin ni un fin en sí mismo quedaría fuera de ambas categorías,
Zazen y la vida cotidiana son un fin en sí mismo, ambas. ¿Cómo podría ser algo distinto de un fin en sí mismo, mas que si lo pensamos así en nuestra cabeza, haciendo distinciones entre medio y fin, discriminando un ahora en el que faltaría algo de un después en el que no faltaría nada?

Uchiyama, en sus comentarios al Tenzo Kyokun de Dogen (Instrucciones al cocinero), diferencia objetivo y dirección con el ejemplo de empezar hoy a preparar la comida de mañana para la comunidad. Aunque esta noche podríamos morir, podría derrumbarse esta habitación con todo lo que contiene dentro o cualquier otra cosa, el sentido de preparar hoy, ha de estar entero ahora, preparar hoy para mañana es todo ahora, ponemos todo nuestro esfuerzo en eso, en practicar eso, en expresar eso ahora (nuestro preparar la comida de mañana), al margen de cuál sea su resultado hipotético en otro momento, que cuando llegue, si llega, será tan transitorio como este.

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Re: Shikantaza

Mensaje por Roberto » 03 Dic 2019, 18:18

eduardo escribió:
02 Dic 2019, 11:27
Por lo tanto con cojin o sin cojin zazen sería la vacuidad misma, su comprensión y la armoniza ion de su comprensión en la vida cotidiana, y dicha armoniza ion se comprueba a nivel emocional, y no intelectual
Respecto a la vacuidad, pienso que hay que ir con cuidado con este término. Es fácil, de hecho ya paso en el Budismo Mahayana extremo-oriental, y con más razón puede suceder entre nosotros occidentales, dotar al término "vacuidad" de una profundidad ontológica que no tiene. La vacuidad no es un algo, una cosa que está detrás de las cosas. La vacuidad no es sino la posibilidad de que las cosas, todas, sean. No se define por sí misma sino a través del mundo y de la compresión de que en este mundo, que es el único que tenemos, todas las cosas carecen de existencia propia (en término occidentales podría hablarse de alma, de ser, en el sentido platónico, de espíritu...), sino que son en la medida que son condicionadas y dependientes de otras para su aparecer y desaparecer.

La otra cara de la vacuidad es la interdependencia. Dicho en otros términos, no hay sabiduría sin comprensión de la compasión y viceversa. Nada en el mundo tiene un yo, yo soy en todas las cosas, simultáneamente.

Pero, volviendo al la cuestión de la vacuidad, que tendría que ver con el aspecto sabiduría; no solo lo "intelectual" está de más allí, sino también lo "emocional", como cualquier otra manifestación de nuestro pensamiento discriminativo, egocentrico. Y el lugar más fácil para realzar esto es durante zazen, donde dejamos que nuestros pensamientos, cuando aparecen, desaparezcan, sin seguirlos, ni aferrarlos, ni alimentarlos. Es igual, si una emoción aparece, rápidamente se desvanece, a nos ser que le añadamos nuestros pensamientos, que la alimentemos.

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Re: Shikantaza

Mensaje por eduardo » 03 Dic 2019, 18:57

Hola @Roberto seguiré el consejo de los puntos, para hacerme más comprensible, mis disculpas por la falta de claridad.

Pillo lo que dices, de todas formas, personalmente el término vacuidad no me gusta. Prefiero el término logos que emplearon los griegos, aunque quizá no se corresponda exactamente con la vacuidad budista, ausencia de existencia intrínseca.

Gracias saludos

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Roberto
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Re: Shikantaza

Mensaje por Roberto » 03 Dic 2019, 19:55

Hola @eduardo

Lo de "logos", cuyas acepciones para la RAE son:
1. m. Razón, principio racional del universo.
2. m. En la teología cristiana, el Verbo o Hijo de Dios. El Logos.
3. m. Fil. Discurso que da razón de las cosas.
Tampoco sé si me convence. En cualquier caso, en el budismo, los términos son provisionales, a lo que aluden no siempre.

Respecto a alguna cosa que te decía antes he encontrado esto, que tal vez aclare un poco (la traducción, en este caso desde el inglés, es automática)
Dogen luchó con el problema del Despertar Original, es decir, un despertar fundamental o innato en todos, y el Despertar Adquirido, un despertar alcanzado o adquirido a través de la práctica. Dogen rechazó ambos, rompiendo la relatividad de lo original y lo adquirido, abriendo un terreno más profundo. [...] Dogen no sostiene que haya una diferencia fundamental entre el cultivo (shu) y la autenticación (sho) o entre la Iluminación original y la adquirida. Por lo tanto, Dogen no querría decir que está describiendo la "conciencia zen" o la "conciencia iluminada", excluyendo la "conciencia ordinaria". Fundamentalmente, nuestra experiencia como experimentado no es diferente de la del maestro Zen. Donde diferimos es que colocamos un tipo particular de superposición conceptual en esa experiencia y luego procedemos a hacer una inversión emocional en esa superposición, asumiendo que es "real" en sí misma en lugar de ser una "expresión" (dotoku) de la "ocasión" (jisetsu) en la que pensamos o hablamos sobre la experiencia dada. En cierto sentido, tenemos una descripción de doble capa. Primero, está la experiencia prerreflexiva, aún no conceptualizada, lo que todos compartimos, el maestro Zen y el resto de nosotros por igual. En segundo lugar, existe la expresión o caracterización de cualquier experiencia dentro de una situación u ocasión particular. Si el hablante no aporta delirios personales y egoístas a esta expresión, la ocasión habla por sí misma, la situación total por sí sola determina lo que se dice o se hace. Por lo tanto, en el caso del maestro Zen, lo que se dice es simplemente lo que es. Sin embargo, en el caso de la persona engañada, el "qué es" incluye su exceso de equipaje conceptual con sus componentes afectivos, las ideas engañosas sobre la naturaleza del "yo", la "cosa", el "tiempo", etc., que constituyen distorsión particular de la persona de lo que realmente es.

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Re: Shikantaza

Mensaje por eduardo » 04 Dic 2019, 11:26

Hola @Roberto y demás seguidores del foro, de lo expuesto anteriormente por ti, entiendo básicamente dos cosas.

Que Dogen va a lo esencial a un budismo sin adornos

Segundo, que el pensamiento dualista es esencial en el ser humano y también planificar el futuro, de donde se deducen dos cosas, que la última palabra la tiene la realidad, y que dicho pensamiento dualista es unafunción de la mente y no una entidad, el problema surge cuando lo tomamos como una entidad sólida, zazen nos remite siempre a ese punto fundamental, practicar significa fundamentar la vida en dicha comprensión, que es algo vivo, y no un concepto, con lo cual nunca estamos despiertos, sino que siempre estamos despertando os,

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Roberto
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Re: Shikantaza

Mensaje por Roberto » 18 Dic 2019, 12:06

El estudio del Fukanzazengi, el texto en el que Dōgen indica el sentido y el modo de practicar zazen, sinónimo para él de shikantaza (simplemente sentarse – sin añadirle nada), personalmente y a pesar de haberlo leído infinidad veces, siempre me revela aspectos nuevos; y pienso que lo mismo le sucederá a aquel que lo aborde con un corazón confiado, decidido y sincero. Prosigo estudiando por tanto este texto. Anteriormente, en este mismo hilo, siguiendo la traducción de Nishijima y Luis Diaz Broughton, vimos ya los 3 primeros párrafos, abordemos pues ahora el siguiente párrafo:
Por lo tanto, debemos cesar el trabajo intelectual de estudio de dichos y persecución de palabras. Hemos de aprender el paso hacia atrás de fijar la luz [hacia nosotros] y lograr que se produzca el reflejo. El cuerpo y la mente caerán naturalmente, y los aspectos originales se manifestarán ante nosotros. Si deseamos alcanzar la materia de lo inefable, debemos practicar la materia de lo inefable de una vez.
En la primera frase Dōgen, de nuevo, nos indica que zazen no consiste en ir tras las palabras, tras los pensamientos, ni siquiera tras los dichos de los antiguos, de aquellos que nos han precedido en la vía, por sabias y santas que puedan ser estas palabras. Se trata aquí de una alusión explicita al kanna zen o zen basado en la contemplación de las palabras, el zen de los koan, que Dōgen rechaza (no estoy diciendo que rechaze a los koan, sino su uso como objetos de meditación durante zazen).

La siguiente frase dar “el paso hacia atrás” y “fijar la luz” se refieren a abandonar los asuntos discriminativos, mundanos, nuestros afanes cotidianos y fijarnos en aquello que sucede en nuestra consciencia, o si se quiere “frente” a nuestra consciencia. Hay aquí una indicación, ya presente en numerosos sutras antiguos (o sutta, pues el llamado Canon antiguo está escrito en lengua pali), de que aquello que sentimos, percibimos, pensamos, en definitiva aquello que nos pasa por la cabeza no es aquello que somos. Durante zazen, por tanto, tomamos consciencia de ello, nos separamos de nuestros pensamientos, los contemplamos en su inconsistencia y dejamos de identificarnos con ellos.

Esta separación respecto a nuestro pensamiento es la base que hace posible “dejar caer cuerpo y mente” (身心脱落 - shinjin datsuraku), expresión que aparece acto seguido, y que será una de las formas usuales con las que Dōgen designará, entre otras cosas, shikantaza.

Lo señalado en las frases anteriores será magistralmente condensado por Dōgen en una obra posterior, también escrita para un laico, como muchas de esta época inicial, el Genjokoan, donde encontramos:
Estudiar la vía de Buddha es estudiarnos a nosotros mismos. Estudiarnos a nosotros mismos es olvidarnos de nosotros mismos. Olvidarnos de nosotros mismos es ser experimentados por las miríadas de cosas y fenómenos. Ser experimentados por las miríadas de cosas y fenómenos es dejar caer nuestro propio cuerpo y espíritu, así como como el cuerpo y el espíritu del mundo exterior. Entonces podemos olvidar el rastro mental de la realización, y mostrar los signos reales de la realización olvidada continuamente, un momento tras otro.
Para terminar este párrafo Dōgen recurre a una cita de Dongshan Liangjie (807–869 – uno de los fundadores, según la tradición, de la escuela Caodong, llamada posteriormente en Japón Soto): “Si deseamos alcanzar la materia de lo inefable, debemos practicar la materia de lo inefable.” En esta frase, que cierra esta parte preliminar del texto, encontramos la anticipación de uno de los lemas dogenianos imprescindibles para la comprensión de su obra, la identidad entre práctica y realización, que posteriormente condensará en la expresión Shusho Itto (修証一等), que literalmente significa unidad e igualdad entre práctica y realización. Aquí se encuentra probablemente el punto que diferencia con mayor claridad el zen de Dōgen del zen Rinzai, o Kanna Zen (Zen de la iluminación a través de las palabras), tal y como es conocido actualmente, en el cual la realización (el despertar, la iluminación, el satori) está separada de la práctica, siendo aquel el resultado de esta (practicamos hoy, para despertar... algún día). Esta separación entre estas dos maneras de comprender el Zen la resume el monje y erudito Seijun Ishii, de la universidad budista de Komazawa, de la siguiente manera:
El Kanna Zen lo inicia Daie Soko (1089-1163). Este tipo de Zen supone que vivimos fundamentalmente sumidos en falsas creencias. Destaca también la materialización de una experiencia explosiva del satori por medio de la atención continua en una frase (koan) con todo el corazón y todas las fuerzas. Esta experiencia se denomina kensho, que significa ver a través de la propia esencia. De esta manera, Daie superó el defecto del Zen en la dinastía Sung que no logró encontrar un significado positivo en la práctica en sí. Sin embargo, Dogen Zenji rechaza duramente este enfoque ya que va en contra de los principios fundamentales del Zen. Dogen señala que se puede reconocer la realidad del sí mismo únicamente a través de la práctica constante.
La expresión Kanna Zen (Zen de la iluminación a través de las palabras) se opone a la de Mokusho Zen (Zen de la iluminación silenciosa), sirviendo también respectivamente para indicar el zen de escuela Rinzai y el de escuela Soto. Estas expresiones, como señala Seijun Ishii, proceden del enfrentamiento que se produjo en la China del s. XII entre Dahui Zonggao (Daie Soko, en japonés), practicante de la línea Rinzai (Linji, en chino), que es quien sistematiza el estudio de los koan dentro de la práctica del zen, y cuya manera de abordar la práctica influirá vivamente en Hakuin Ekaku (1686-1769), el maestro zen que revitaliza la práctica del zen Rinzai en Japón, y Hongzhi Zhengjue (1091-1157), de la línea Caodong, que es, después de su propio maestro, uno de los autores más citados por Dōgen. No entraremos en este debate ahora, aunque algunas cosas dichas por Hongzhi, muchos de cuyos temas continuará Dōgen, son de gran interés para entender el pensamiento de Dōgen y quizá en un futuro haya ocasión de ver algunas.

Resumiendo lo hasta aquí visto en estos 4 párrafos introductorios, en los que Dōgen expone el marco o la actitud necesaria para afrontar un zazen sin contaminaciones:

1) La unidad entre práctica y realización-despertar: “si existen una milésima o una centésima de separación, la brecha es tan grande como aquella entre el cielo y la tierra”;
2) A pesar de que la naturaleza de Buddha ya este en nosotros, no podemos realizarla/expresarla más que poniendo en acción el esfuerzo justo: “Si los antiguos santos ya eran así (Buddha, Bodhidhama) ¿cómo puede la gente no hacer el esfuerzo?
3) Los pensamientos están fuera de lugar durante zazen: “debemos cesar el trabajo intelectual de estudio de dichos y persecución de palabras”
4) La práctica de zazen es una práctica realizada con el cuerpo: “erramos por remotas esferas intelectuales, entrando con la cabeza: y sin embargo, hemos perdido casi por completo el vigoroso camino de liberarnos del cuerpo.”

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