¿Qué queremos decir cuando decimos zazen?

Para discutir problemas, técnicas y otros temas relacionados con la meditación.
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Roberto
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Re: ¿Qué queremos decir cuando decimos zazen?

Mensaje por Roberto » 18 Feb 2019, 12:49

Existe también otra forma de abordar la indicación esencial que aparece en el Fukanzazengi de Dogen, y sobre la que se interrogaba @Daido, sobre el más allá del pensar, o como proponía yo traducir 非思量, hishiryō, "sin pensar de manera discriminativa" o "sin añadir pensamientos a los pensamientos".

Existen dos versiones del Fukanzazengi de Dogen, la que estabamos viendo hasta ahora, que es la llamada versión popular, la más difundida, conocida como Rufu-bon, y otra, manuscrita por la mano del propio autor, conocida como Shinpitsu-bon, escrita por Dogen poco después de llegar de China. En esta segunda versión (o cronológicamente primera, pues la otra es una re-elavoración de esta) la frase en cuestión sobre el no-pensar de Yakusan no aparece y en su lugar aparece una indicación más clara, pues describe ya no lo que hay que hacer, en términos que pueden resultar misterioso, sino cómo hacerlo. Leemos ahí:
Cada vez que surja un pensamiento, sé consciente de éste; tan pronto como seas consciente de éste, desaparecerá. Si permaneces durante largo tiempo desconectado de los objetos, se dará naturalmente la unificación. Este
es el arte esencial del zazen. Zazen es la puerta del Dharma del gran gozo y la gran paz.
En este caso la indicación es de carácter dinámico, operativo, si bien aquello a lo que apunta es esencialmente lo mismo. Esta indicación podemos encontrarla también en otros manuales sobre zazen anteriores a Dogen, como por ejemplo en el de Changlu Zongze, que vivió, en China, aproximadamente un siglo antes que Dogen, y que es el modelo sobre el que Dogen escribió sus propias instrucciones, si bien introduciendo alguna modificaciones que refinaban el sentido, y en donde leemos:
Si un pensamiento surge, sé consciente de este. Cuando seas consciente, este desaparecerá. Cuando se aplica este método durante un largo periodo de tiempo las condiciones son olvidadas y todo es unificado naturalmente. Esta es la esencia de zazen. Realmente zazen es la puerta del dharma de la paz y la felicidad.
E incluso si retrocedemos mucho más, medio siglo, hasta los albores del Chan, hasta Daoxin (579-651. Doshin en japonés), considerado como cuarto patriarca de la escuela Chan/Zen, en sus indicaciones sobre zazen (o zuochan, en este caso, pues era Chino), encontramos prácticamente la misma indicación:
Observad los pensamientos, [sucesivamente] apasionados, sombríos y tenebrosos, y [los veréis], al cabo de un momento, disolverse, aclararse lentamente. Cuando conseguís hacer [durar esta situación] a vuestra conveniencia, vuestro espíritu se apacigua de manera natural. Pero tenéis que demostrar prontitud, como si buscaseis apagar el fuego que arde sobre vuestra cabeza.
En estos fragmentos encontramos unas indicaciones más concretas sobré qué debemos hacer mientra practicamos zazen: Estar atentos al surgir de nuestros pensamientos, sin preocuparnos de otras cosas, ni buenas ni malas, ni mundanas ni espirituales, ni agradables ni desagradables. Y, cuando un pensamiento surge, tomar consciencia de que ha surgido y dejar que desaparezca en la misma nada de la que ha venido, volviendo simplemente a nuestro zazen.

Daido
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Re: ¿Qué queremos decir cuando decimos zazen?

Mensaje por Daido » 18 Feb 2019, 17:55

Estimado Roberto, lo que escribes tiene mucho interés, pues usas los kanjis chinos que se refieren al pensar y al no pensar. Y es muy llamativo que el segundo ideograma del kanji que se traduce como "pensar", en sí mismo se traduzca como "medir", porque precisamente la palabra "meditación", proviene del latín meditare y, si se consulta su etimología, se ve que contiene la raiz "med", que en la lengua indoeuropea de la que proviene, significa eso exactamente: medir. Es decir que meditar, significa algo así como comparar cosas, o sea, lo que llamamos corrientemente "pensar".

Naturalmente la palabra meditación se usa hoy en un sentido muy distinto, pero es claro que esa palabra no debería usarse para referirnos a la practica del zen (o el budismo en general). Deberíamos usar otra: concentración. Esta sigifica, estar en el centro, que es mucho más próximo a lo que hacemos cuando practicamos zazen. Tambien podria usarse "contemplación", que es la que se ha usado de manera corriente para referirse a prácticas de esta índole, dentro de nuestra cultura de origen.

Es claro que zazen (o concentración) no es usar el pensamiento de forma meditativa: medir. No pensamiento, por tanto, significa mas que "no pensar", "no usar el pensamiento meditativo". O como tu lo expresas muy bien, no usar el pensamiento discrimativo o discursivo. Existen practicas meditativas en el budismo tibetano, en las que se toma un trozo del Lam Rim, y se medita en él. Esta práctica no es contemplativa, y es claramente para principiantes. El zazen es una practica más avanzada, que nada tiene que ver con la meditación, sino precisamente con el abandono de la meditación. Por tanto, "no pensar", es no entrar en prácticas meditativas, donde se piensa.

En esa otra version del Fukanzazenji, Dogen da un enfoque mucho más claro de cómo practicar zazen. Dice también algo muy significativo: cuando se aplica este método (el de no pensar) durante un largo periodo de tiempo, se entra naturalmente en la unificación. No especifica sin embargo, cuanto tiempo. Dice un largo periodo de tiempo. Este periodo, puede uno pensar que se refiere al tiempo del zazen, pero más bien creo que se está refiriendo a un periodo de meses o añios, dedicado a la práctica del zazen, dejando todo otro tipo de meditación.

El pensamiento discursivo es fácil de cortar, ciertamente, después de un cierto entrenamiento. Es fácil darse cuenta de que hemos sido secuestrados por el pensamiento. Lo difícil para alguien que entra en esta práctica, es dejarlo ir y volver al aquí ahora del zazen. Eso requiere una gran determinación y confianza en lo que hacemos. Porque hay mucha sequedad. La noche oscura. Hay muchos periodos en los que parece que lo estamos haciendo mal. Pero no hay otro modo de llegar naturalmente a ese estado o experiencia de unificación, que aparece por sí solo, despues de un largo periodo de tiempo. Es necesario contar con eso, cuando se entra en la práctica del zazen: los momentos penosos, por los que es necesario pasar.

Seguiré extendiendome en este punto en otro momento.

Muchas gracias.

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Roberto
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Re: ¿Qué queremos decir cuando decimos zazen?

Mensaje por Roberto » 03 Mar 2019, 11:34

No estoy seguro de que, como propone(s) @Daido, traducir zazen, en nuestras lenguas occidentales, simplemente como concentración sea una buena opción. La palabra sánscrita dhyāna, que es de donde viene, chánnà -> chan -> zen, puede traducirse con atención o absorción, y probablemente podría traducirse también como concentración, pero creo que de esa manera el componente de carácter espiritual, o religioso, que era explícito en sus usos originales, se diluye y pierde, desviando el sentido de la práctica de zazen por la multitud de usos que esos términos abarcan en nuestras lengua occidentales. Es decir, y ese creo que es el riesgo mayor -espiritualmente hablando- y más frecuente que encontramos hoy en día, induciendo al neófito a pensar que aquello en lo que esta introduciéndose es en el aprendizaje de una técnica, de un método, de una serie de pasos estructurados para conseguir algo.

Este caracter religioso es especialmente obvio en los ideogramas que se eligieron en chino para transliterar dhyāna, ideogramas que se eligieron en parte de manera fonética, pues 禅那 se pronuncia en chino chánnà, pero al mismo tiempo tiene una doble lectura (procedimiento muy frecuente en la lectura multidimensional que el chino y las lenguas derivadas ofrecen al lector de aquellas lenguas, y desesperante para los traductores occidentales), ya que el primero de los dos ideogramas, 禅, esta compuesto a su vez de dos subunidades, 礻+ 単, la primera de las cuales, 礻, representa (en su diseño primitivo 示) a alguien arrodillado frente a un altar.

Por ello pienso que la mejor manera de "entender" qué es zazen es precisamente zazen, sentarse y experimentarlo por si mismo, pues solo en sí mismo hallará la respuesta. Ello, ciertamente, puede no empezar a aclararse hasta después de mucho tiempo, en el que muy bien uno puede sentirse perdido y a oscuras, incluso aunque reciba las mejores indicaciones que es posible dar con palabras... y aun así, es bueno que uno reciba las mejores indicaciones (que a menudo serán más negativas que positivas, estarán más del lado del "no es eso" que del lado de "es eso"). Esa es la intención de este hilo, ver cómo podemos poco a poco profundizar en esas indicaciones.

Por ejemplo esos periodos a oscuras, o bien llenos de olas y de dispersión, cada vez veo con más claridad que no son tiempo perdido, al contrario, son de gran valor si uno sigue manteniendo vivo algo que ahora no se como llamar sino fe. Solo que la fe durante zazen no es fe en "algo" (al contrario que en el cristianismo), la fe en zazen es... zazen. Usando otro lenguaje, tomado prestado de otra tradición religiosa, muy distinta, dualista, San Juan de la Cruz diría que en esos periodos dios sitúa al alma en medio de la noche oscura para depurarla, abriéndola así al misterio que solo se abre en el silencio. Con la diferencia de que en zazen, en el budismo, ningún dios vendrá a ayudarte, tendrás que sacarte las castañas del fuego por ti mismo.

Carlos
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Re: ¿Qué queremos decir cuando decimos zazen?

Mensaje por Carlos » 03 Mar 2019, 18:38

"Por ello pienso que la mejor manera de "entender" qué es zazen es precisamente zazen, sentarse y experimentarlo por si mismo, pues solo en sí mismo hallará la respuesta. Ello, ciertamente, puede no empezar a aclararse hasta después de mucho tiempo, en el que muy bien uno puede sentirse perdido y a oscuras, incluso aunque reciba las mejores indicaciones que es posible dar con palabras... y aun así, es bueno que uno reciba las mejores indicaciones (que a menudo serán más negativas que positivas, estarán más del lado del "no es eso" que del lado de "es eso")..."
Incluso en ocasiones puede ocurrir, añadiría yo,@ Roberto, que las mejores indicaciones pueden parecer contradictorias para el practicante...pero, ya se sabe, que lo que le parezca a cada uno es cosa de cada uno :roll: :D


"...adelantándose al enfoque propio del Chan/Zen, propone todo lo contrario, abandonar todo tipo de soporte de la meditación; o, en sus propios términos, "la cesación de todas las formas mentales" (algo que ampliará y detallará más adelante).

Considerándose en el Mahayana, especialmente en el de tradición Madhiamaka (cuyo principal representante es Nagarjuna) toda formación mental, toda conceptualización, en definitiva, todo pensamiento, de naturaleza ilusoria, en vez de proponer un enfoque exclusivo y absorbente de la concentración en determinados objetos o soportes de la meditación, propone que los abandonemos todos..."

...y aquí quedó la cosa con un "Continuaremos..." ;)

Daido
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Re: ¿Qué queremos decir cuando decimos zazen?

Mensaje por Daido » 03 Mar 2019, 19:53

@Roberto, la palabra concentración es la más correcta etimológicamente hablando. Concentración significa "estar en el centro". ¿Qué otra cosa es el zazen, sino estar en el centro de uno mismo, que es el centro del universo entero? Puede usarse también contemplación, que viene a ser lo mismo: estar en el templo. El término zazen, con todo, es ya utilizado con la suficiente frecuencia entre las personas que conocen lo que viene a llamarse "meditacion" (un término, completamente erróneo, pero que ya parece inamovible, y que habrá que aceptar). El zazen entre las personas que están en el budismo o aledaños, es sinónimo de meditación zen, y parece que usar uno u otro viene a ser lo mismo. Son términos que acabarán estando en el diccionario tarde o tremprano, no hay que preocuparse.

La discusión sobre si el zazen es o no es una técnica de meditación, viene de antiguo. Los budistas de otras ramas consideran que la meditación es una técnica o conjunto de técnicas. Está la meditacion vipassana, la meditacion tántrica o la meditacion zen. Para mí el zazen es simplemente un modo de sentarse, porque le doy más importancia al za, que al zen. Se sienta uno de una manera apropiada, teniendo en cuenta los detalles de cada postura, lo cual es bastante sencillo de entender. Lo demás, es mejor dejarlo en suspenso, especialmente cuando se habla del shikantaza, cuya traducción parece bastante clara para todos: simplemente sentarse. ¿Hay algo más sencillo y complicado a la vez, que esto?
probablemente podría traducirse también como concentración, pero creo que de esa manera el componente de carácter espiritual, o religioso, que era explícito en sus usos originales, se diluye y pierde, desviando el sentido de la práctica de zazen por la multitud de usos que esos términos abarcan en nuestras lengua occidentales
Estoy de acuerdo, y no es necesario extenderme en esto. En cuanto a los ideogramas, estoy en mantillas. No sé casi nada de japonés, mucho menos de los kanjis. Es claro que tienen una ventaja y una desventaja, sobre las lenguas occidentales. La ventaja es que parecen figuras que pueden interpretarse de un modo visual (una imagen vale más que mil palabras). La desventaja, es que pueden parecer tambien manchas de Rotchidl, en las que cada persona ve lo que quiere ver. Y eso, si no se es un verdadero erudito en la lengua, es un gran problema. Como yo no lo soy, dejo a quienes sepan verdaderamente interpretarlos, que lo hagan. Yo no lo puedo hacer.
Por ello pienso que la mejor manera de "entender" qué es zazen es precisamente zazen, sentarse y experimentarlo por si mismo, pues solo en sí mismo hallará la respuesta.

Es muy claro y correcto, lo que dices. Lo mismo que montar en bicicleta, por ejemplo, lo más adecuado es que la persona pruebe hasta que sepa como hacerlo. Unas someras explicaciones bastan al principio. Luego todo es probar y probar, hasta que puedas mantenerte en la bicicleta sin caerte. O sentado en un cojín sin moverte, para el caso.
Por ejemplo esos periodos a oscuras, o bien llenos de olas y de dispersión, cada vez veo con más claridad que no son tiempo perdido, al contrario, son de gran valor si uno sigue manteniendo vivo algo que ahora no se como llamar sino fe.

No es lo mismo una cosa que otra: la oscuridad y el oleaje. Se puede estar a oscuras con un mar en calma, o se puede tener luz con un mal agitado.
Solo que la fe durante zazen no es fe en "algo" (al contrario que en el cristianismo), la fe en zazen es... zazen

En el cristianismo la fe no es fe en algo. Es fe en Dios, y Dios no es algo. Tal vez alguien, pero no estoy seguro de que sea ni una cosa ni otra. Dios antes que nada un término con el que debemos familiarizarnos, sobre todo si vivimos en occidente, y más si estamos inmersos en la cultura crisitiana. Las religiones, para mí, son antes que nada lenguajes, y creo que es muy conventiente hablar lo mejor posible el lenguaje cristiano y el lenguaje budista, si es que se quiere hacer una puente entre oriente y occidente. ¿La fe en zazen, es zazen? No lo veo claro. La fe en Dios no es Dios, ni la fe en el zazen es zazen. La fe es la confianza que pones en ello. Pero bueno, haciendo zazen, indudablemente se desarrolla una fe en el zazen, es evidente.
Usando otro lenguaje, tomado prestado de otra tradición religiosa, muy distinta, dualista,
Bien, el cristianismo es dualista y el budismo es monista en su comienzo, sí, pero después tanto la una como la otra, trascienden esos límites. Hay que tener en cuenta, que tanto cristianismo como budismo, tienen ramas místicas, las cuales no se quedan en la doctrina, sino que van más allá de ella.
San Juan de la Cruz diría que en esos periodos dios sitúa al alma en medio de la noche oscura para depurarla, abriéndola así al misterio que solo se abre en el silencio.

No es exacto. Dios no coloca al alma en medio de la noche oscura, según San Juan de la Cruz. Lo que dice es que la luz de Dios es oscuridad para el entendimiento, y que por tanto este no puede advertir la claridad que emana de Dios. En esa noche oscura, el alma se purga de sus afecciones, dice San Juan de la Cruz, y poco a poco, el alma es capaz de advertir la claridad, y unirse con Dios, en un estado en el que las potencias (memoria, entendimiento y voluntad) están anuladas.
Con la diferencia de que en zazen, en el budismo, ningún dios vendrá a ayudarte
No es exacto. En el budismo, como en el cristianismo, existe una ayuda exterior al ego. El budismo mahayana, especialmente (no conozco el theravada) en el que existen figuras como Kannon, Kanzeon, Avalokiteshvara… que tienen incluso formas humanas. Los orientales confían en esas deidades, a quienes recitan mantras o dharanis durante largos periodos dentro de los templos zen. (Yo lo he comprobado de un modo fehaciente durante mis estancias en Japón). No solo eso, sino que muchos recitan esos daranis por su cuenta, usando rosarios o malas, igual que los cristianos usan rosarios similares.

Muchas ramas del budismo se basan en que hay un "dios" que viene a ayudarte. Puede ser Amidha Buda, Avalokiteshvara, Tara o Vajrayoguini. Pero tambien en el Zen los practicantes piden ayuda a esos dioses. No es que sea lo mismo que en el cristianismo, pero tampoco es enteramente diferente.
tendrás que sacarte las castañas del fuego por ti mismo.
Definitivamente no. En occidente el zen no encaja como debiera, porque esa visión es enteramente errónea. En vez de disminuir el ego, lo acrecenta, como se deduce fácilmente de esa expresión. Sacarte las castañas del fuego, aguantando el zazen, peleando... Eso es un modo erróneo de afrontar el zazen, porque el zazen es para dejar atrás el ego, pero ¿Cómo el ego va a ir más allá del ego, sacándose las castañas del fuego? No hay castañas que sacar. Es precisamente el error que encuentro más extendido entre los practicantes de Zen en occidente, que creen que todo consiste en hacer zazen, haciendo esto o aquello. ¡No hay que hacer nada en el shikantaza!

De acuerdo, la práctica consiste en dejar pasar los pensamientos, volviendo al aquí ahora. Pero dificilmente puede considerarse eso un trabajo. Más bien es un dejar hacer. Volver al aquí ahora no es dificil. Mi difunto maestro Tangen Harada Roshi me hizo el gran regalo de enseñarme como practicar shikantaza, que desde entonces es mi práctica habitual. No se requiere ningun esfuerzo especial. Ni siquiera la postura es algo que requiera gran esfuerzo. Lo unico que se requiere es volver al aquí ahora, cuando comprobamos que la mente está perdida en pensamientos.

¿Y qué es el aquí ahora? Bueno, hay distintos enfoques. Puede ser la respiracion, desde luego, o puede ser la postura. O puede ser poner la atencion en el hara. O puede ser usar una palabra como Mu.... Pero no es un trabajo para conseguir nada. Es volver al aquí ahora. Y en ese aquí ahora es donde Dios (D.T. Suzuki usó ese término en ocasiones, y él era budista, diciendo que el apuro del hombre es la oportunidad de Dios") tiene su oportunidad. En vez de Dios, puede usarse otros nombres, desde luego: naturaleza búdica, Tao, Mu, o simplemente "ello". Pero no es el ego, naturalmente.


Saludos.

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Roberto
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Re: ¿Qué queremos decir cuando decimos zazen?

Mensaje por Roberto » 03 Mar 2019, 23:26

Daido escribió:
03 Mar 2019, 19:53
San Juan de la Cruz diría que en esos periodos dios sitúa al alma en medio de la noche oscura para depurarla, abriéndola así al misterio que solo se abre en el silencio.

No es exacto. Dios no coloca al alma en medio de la noche oscura, según San Juan de la Cruz.
De las muchas cosas que dices me centraré por el momento en esta, señalando previamente que con "sacarte las castañas del fuego" tan solo usaba una expresión coloquial para indicar que en el budismo el "método" usado es "diferente", pues tiene una "dirección", o un "apoyo" distinto al que encontramos en otras religiones, y concretamente en la cristiana. En el budismo es uno mismo, y no otro, el que ha de sacar las castañas del fuego (otra cuestión es lo que se interprete con uno mismo).

Ello podemos verlo, por ejemplo, en una de las frases que usaba Kodo Sawaki, un renombrado practicante zen contemporáneo, para definir, junto a otras expresiones, zazen: "jiko ga, jiko wo, jiko suru", de muy difícil traducción porque la palabra jiko (que podría traducirse como "yo", o como "si mismo") es usada en la misma frase como sujeto, verbo y complemento directo, adquiriendo por tanto matices y significaciones distintas en cada uno de sus tres usos, y que podríamos más o menos traducir (me remito aquí a la traducción de Daitsu Tom Wright y otros, aunque Tom prefiere traducir jiko, como "ser", demasiado occidentalizante para mi gusto) como "el sí mismo hace el sí mismo con el sí mismo"; y que también, saltando mucho tiempo atrás, hasta el Canon Pali, encontramos, dicha de otra forma, en el Mahaparinibbana Sutta, las enseñanzas finales del Buddha Sakyamuni a sus discípulos, donde encontramos:
"Aquellos monjes míos, Ananda, que ahora o después de mi partida, permanezcan como sus propias islas, sean su propio refugio sin que tengan a nadie más que sea su refugio, con el Dhamma como su único refugio, ellos alcanzarán lo más alto, si es que tengan deseo de aprender".
En cualquier caso, quien piense que con esa expresión pretendía sugerir que la práctica de zazen es una cuestión de "aguante", de "pelear", estaba interpretando equivocadamente mi intención, o en la dirección contraria, es decir en la dirección habitual de nuestro pequeño ego, cuando lo que el Buddha propone es nadar, sí, pero a contracorriente. Yo, por ejemplo, aun siendo un humilde practicante de zazen, practique formalmente 45 minutos al día o nueve horas, nunca he afrontado zazen como quien hecha un pulso (contra otro o contra sí mismo), sino como una cuestión de entrega, de don, de abandono, en primer lugar del ego; si fuese un pulso, una pelea que tuviese que afrontar mi ego, con mis pocas fuerzas nunca habría aguantado ni siquiera diez minutos.

Volviendo a lo que dice San Juan. En el cristianismo Dios es la pura Alteridad ("Yo soy el que Soy", encontramos en la Biblia, todo el resto es el obrar de su voluntad), es el Otro, con mayúsculas, es como sugiere @Daido, "alguien", porque Dios es Persona, según dicen los cristianos, y de Él todo emana. Esto, que es una de las características de la religiones del Libro, lo encontramos también claramente explicitado en el Judaismo, aunque probablemente en el Islam, puede que hubiese posiblemente que matizar ese "ser Persona", como sugiere, entre otras cosas, la prohibición de representar a Alá en forma alguna.

En las religiones hindús, en cambio, Brahman, aun siendo la divinidad absoluta, es impersonal, y es por la vía de la "despersonalización" como el practicante, más concretamente su atman, se hace uno con Brahman. Sería interesante confrontar las diferencias entre la afirmación bíblica del "Yo soy el que Soy" con aquella otra que encontramos en los Upanishad, la culminación de los Veda (las escrituras sagradas del hinduismo), en las que aparece "Yo soy Eso", la meta (en palabras) para el practicante advaita de su recorrido espiritual; pero eso nos llevaría lejos y fuera del tema de san Juan.

Volvamos pues a San Juan, y a lo que dices que no dice. Basta con hojear por encima los comentarios de san Juan a su poema "La noche oscura" , para ver que esta "noche oscura" es obra de Dios, que es por su Gracia que lleva al practicante a ella, para purgarlo y perfeccionarlo. Por ejemplo:
"En esta noche oscura comienzan a entrar las almas cuando Dios las va sacando del estado de principiantes, que es de los que meditan en el camino espiritual, y las comienza a poner en el de los aprovechados, que es ya el de los contemplativos, para que, pasando por aqui, lleguen al estado de los perfectos, que es el de la divina unión del alma con Dio. Por tanto, para declarar y entender mejor que noche sea esta porque el alma pasa, y porque la pone Dios en ella, primero convendrá tocar algunas propiedades de los pricipiantes..."
o cuando después, siguiendo hablando de los principiantes, dice:
"Cuando más a su sabor y gusto andan en estos ejercicios espirituales, y cuando más claro a su parecer les luce el sol de los divinos favores, oscuréceles Dios toda esa luz y ciérrales la puerta y manantial de la dulce agua espiritual que andaban gustando [...] y así, les deja tan a oscuras que no saben por donde ir con el sentido de la imaginación y el discurso [...] y déjalos tan a secas, que no solo no hallan jugo y gusto en la cosas espirituales [...] mas en lugar de esto hallan, por el contrario, sinsabor y amargura en las dichas cosas"
O también:
"... por cuanto pone Dios al alma en esta noche sensible a fin de purgar el sentido de la parte inferior [...] oscureciéndole y haciéndole cesar acerca de los discursos, como también después, a fin de purificar el espíritu [...] le pone en la noche espiritual"
Así como en muchas otras parte de sus interesantísimos comentarios a la noche escura (cuya lectura y relectura propongo a quienes no la conozcan).

En cualquier caso, por volver al camino del zen y al budismo, este obrar de Dios en el alma, y por tanto el sentido del desierto interior (y puede que tal vez también de la gran duda, que nos traía @Pablo desde el marco rinzai) en una y otra religión, creo que es muy distinto del: "permanezcan como sus propias islas, sean su propio refugio sin que tengan a nadie más que sea su refugio" que propone el Buddha.

Carlos
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Re: ¿Qué queremos decir cuando decimos zazen?

Mensaje por Carlos » 04 Mar 2019, 17:58

En cualquier caso, quien piense que con esa expresión pretendía sugerir que la práctica de zazen es una cuestión de "aguante", de "pelear", estaba interpretando equivocadamente mi intención, o en la dirección contraria, es decir en la dirección habitual de nuestro pequeño ego, cuando lo que el Buddha propone es nadar, sí, pero a contracorriente. Yo, por ejemplo, aun siendo un humilde practicante de zazen, practique formalmente 45 minutos al día o nueve horas, nunca he afrontado zazen como quien hecha un pulso (contra otro o contra sí mismo), sino como una cuestión de entrega, de don, de abandono, en primer lugar del ego; si fuese un pulso, una pelea que tuviese que afrontar mi ego, con mis pocas fuerzas nunca habría aguantado ni siquiera diez minutos.
Como entrega, como abandono, era como había interpretado yo tus palabras, @Roberto. Gracias por unos mensajes tan detallados y precisos.

_/\_

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Re: ¿Qué queremos decir cuando decimos zazen?

Mensaje por Roberto » 05 Mar 2019, 11:52

Me gustaría retomar, respecto a zazen, la revisión párrafo a párrafo de las instrucciones para zazen contenidas en el Discurso sobre la fe en el Mahayana, un texto anónimo, aparecido en China alrededor del s. VI, que comenzamos en un comentario anterior; pues si zazen es la experiencia de zazen, ello no impide, e incluso lo requiere, que después seamos capaces de decir algo sobre esa experiencia.
Roberto escribió:
16 Feb 2019, 18:48
El párrafo anterior lo vimos aquí
La primera parte de la siguiente frase que encontramos en las instrucciones contenidas en el Discurso dice
Si alguno práctica la cesación debería vivir en un lugar tranquilo, sentarse con la espalda enderezada y con recta intención...
- Como vimos antes con cesación se está traduciendo el término sánscrito śamatha (los chinos traducian śamatha-vipaśyanā con 止觀, zhĭguān, donde 止, zhĭ, que es el término que usa el Autor aquí, quiere decir "cesar", "parar", "detener", mientras que en otros casos elige transliterarlo fonéticamente, con 奢摩他, pronunciado shēmótā, que suena parecido a śamatha) si bien, como veremos la forma de desarrollar śamatha que propone el anónimo Autor del Discurso es muy distinta a la tradicional del budismo indio, o del actual Theravada y sus derivados, pues en vez de proponer concentrarse en algún objeto concreto, físico o pensado -aunque los objetos físicos, finalmente, también se nos presentan como pensamientos-, propondrá desentenderse de todos los pensamientos.

- Posteriormente propone "vivir en un lugar tranquilo". Pienso que aquí no solo hay que leer una referencia al lugar exterior, al entorno, sino también, sobre todo, a estar tranquilo interiormente (en la medida de lo posible). Es, más o menos, aquello a lo que alude San Juan de la Cruz en los primeros versos de su poema sobre la noche oscura. "Estando mi casa sosegada, salí sin ser notada". Por poner un ejemplo trivial, si hemos tenido una agria discusión con algún amigo nuestro, de las que dejan huella, nuestro zazen probablemente se verá contaminado por esa situación, hasta que arreglemos aquello.

De aquí, como corolario, creo que se puede extraer una conclusión, zazen en un principio no es apropiado para quien se acerca a él buscando aplacar alguna perturbación mental (stres, ansiedad, neurosis, etc.), primero habrá que tratar aquello, con otros medios, antes de dejar el camino expedito para la práctica de zazen, o por lo menos, si sabemos y podemos, habrá que separar ambas cosas. Añadiría además, puesto que nosotros, laicos, normalmente tenemos las opciones limitadas para elegir a nuestro antojo un lugar idóneo, por lo menos en nuestra casa habría que intentar buscar un lugar fijo que pueda ser adecuado para la práctica de zazen, preferiblemente usado solo, o casi solo, para ello y dispuesto para minimizar las distracciones y para ser acogedor para la práctica, y también habrá que buscar el tiempo del día en que será menos probable ser molestado casualmente por los demás.

- Luego sigue: "sentarse con la espalda enderezada". Zazen es algo que se hace con el cuerpo, y que se hace sentados. Tradicionalmente esto aludía a sentarse en el loto o en el medio loto, pero actualmente, entre nosotros occidentales, habituados a sentarnos en sillas (así como también sucede, cada vez más, en Oriente), esta postura puede resultar imposible de adoptar; existen variantes, pero también en las variantes habrá que buscar que la posición sentada sea la idónea (con la espalda enderezada) para permanecer largo rato sentado e inmóvil , lo cual no es necesariamente aquella postura que "aparentemente" nos puede parecer más cómoda.

- Y, finalmente, señaladas las condiciones físicas de nuestra sentada, añade "y con recta intención". La recta intención, como sabemos, es el segundo camino que propone el Buddha en el octuple sendero, y que junto con el recto pensamiento, engloba el grupo de prajña (de la sabiduría). Respecto a esta "recta intención" es interesante leer lo que dice Mauricio Y. Marassi, un practicante zen italiano:
La recta intención, segunda rama del óctuple sendero, esta compuesta a su vez por dos polos, en sánscrito naishkramya y ahimsā. El primero es un término compuesto, que significa “no incrementar”, “no activar”, “no actuar”, pero también “dejar ir”. Está formado por el prefijo naish- de nih “sin”, “libre de”- y kramya, sustantivo del verbo kram, “ir hacia”, “querer alcanzar”, “dirigirse”.

Proyectado en las acciones de la vida activa podemos traducirlo con “dar, no agarrar”; mientras que como “no aferrar”, o “dejar ir”, es en sentido espiritual el mecanismo intrínseco a toda práctica budista, de cualquier escuela, de cualquier tiempo. Es solo a través del aprendizaje de esa facultad del espíritu que podemos comenzar a recorrer la vía.

Ahimsā significa no dañar, no violar, que en su significado más abstracto contiene amistad, benevolencia y compasión por cualquier criatura.

La benevolencia, sea en la acepción clásica de karuņā, que se asemeja mucho a nuestra “compasión afectuosa” y a “misericordia”, sea según el matiz expresado por ahimsā -término tomado prestado del jainismo, probablemente alrededor de siglo II d.C.-; o bien en la expresada por maitrī (mettā en pāli), cuyo sentido es cercano a nuestra “amistad”; o bien como muditā, “alegría participante”; es la constante, la norma a la base del comportamiento según el budismo. Si reflexionamos sobre el significado concreto de todos estos términos vemos que ellos completan el sentido de naishkramya, de hecho consisten todos en un movimiento que no aferra, no coge, sino que más bien da.
Respecto a este "dar", en relación a zazen añadiría yo que hacer zazen no es un "aferrar" zazen, sino un "darse" a zazen de manera amistosa, alegre y benevolente con nosotros mismos.

Carlos
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Re: ¿Qué queremos decir cuando decimos zazen?

Mensaje por Carlos » 10 Mar 2019, 08:31

De aquí, como corolario, creo que se puede extraer una conclusión, zazen en un principio no es apropiado para quien se acerca a él buscando aplacar alguna perturbación mental (stres, ansiedad, neurosis, etc.), primero habrá que tratar aquello, con otros medios, antes de dejar el camino expedito para la práctica de zazen, o por lo menos, si sabemos y podemos, habrá que separar ambas cosas.
Si Huike llegó a cortarse un brazo para que Boddhidharma le enseñara zazen, ¿quienes somos nosotros para no hacer otro tanto, salvando las distancias, con nuestras circunstancias y adversidades?

Respecto a esto:
Proyectado en las acciones de la vida activa podemos traducirlo con “dar, no agarrar”; mientras que como “no aferrar”, o “dejar ir”, es en sentido espiritual el mecanismo intrínseco a toda práctica budista, de cualquier escuela, de cualquier tiempo. Es solo a través del aprendizaje de esa facultad del espíritu que podemos comenzar a recorrer la vía
Hay algo que no termino de entender. Dice Mauricio que "en sentido espiritual es el mecanismo intrínseco común a toda práctica budista, de cualquier escuela, de cualquier tiempo." Sin embargo, sin salir del zen encontramos dos prácticas con visiones distintas de dicho mecanismo intrínseco o facultad interior. En zazen, o shikantaza, práctica que a duras penas y con toda mi inmadurez intento llevar adelante, simplemente nos sentamos y la operación que debemos realizar una y otra vez interiormente es, efectivamente, la de soltarlo todo en el momento que surge o, cuando no se puede, intentarlo de todo corazón, mientras que por otro lado, en la práctica con koans, de la que Daido y Pablo seguro que pueden aportar más cosas, aunque seguramente el mecanismo intrínseco sigue estando ahí de alguna forma, porque si no, supongo que ya no se podría hablar de budismo, de recorrer la vía, de liberarse de duhkka, hay un añadido que es, precisamente, el propio koan: ya no se suelta todo, sino que se suelta todo menos el koan, con el que uno "tiene que hacerse uno", aferrarse, a mi modo de ver, a algo, que probablemente esté pensado para "ir más allá del aferrar" o "agotar el aferrar" o también "aferrar el no aferrar", pero no deja de ser, valga la metáfora, nadar a favor de la corriente cuando lo que se pretende es nadar a contracorriente.

Es decir, si la facultad espiritual común al budismo es la de soltar, dejar ir, ¿con qué fin se añade? ¿No es ese un zazen que aferra, valiéndome de las últimas palabras de tu mensaje Roberto, más que un zazen en el que abandonarse, en el que entregarse totalmente?

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Roberto
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Re: ¿Qué queremos decir cuando decimos zazen?

Mensaje por Roberto » 10 Mar 2019, 10:18

Respecto a lo que dice @Carlos . Supongo que sera una "aferrarse" para después "soltar", algo parecido a lo que en el budismo antiguo se hacia durante la práctica de samatha, cerrar el foco sobre un objeto como practica preliminar, para después abrirlo, que es, por así decirlo, el objetivo: percibir la acción de pratityasamutpada, del origen codependiente, que es lo que señala el Buddha como aquello a lo que se despierta requiere ampliar el foco completamente y no dejar que se cierre por alguna fantasía/pensamiento nuestro. Pero si, supongo que ese serían Pablo, Daido o Jeff (¿no os reuníais hoy con él?) quienes tendrían que decirlo.

Dogen de alguna manera, cuando propone shikantaza, de alguna manera lo que propone es empezar directamente por el final.

Lo que siempre me ha intrigado es, cuando leo las distintas instrucciones sobre zazen, por ejemplo la de Changlu Zongze, que es la que creo que propone el mismo Jeff, al encontrarme: "No des lugar a ningún pensamiento, ni bueno ni malo. Si un pensamiento surge, sé consciente de este. Cuando seas consciente, este desaparecerá." cómo se encajaría allí el koan, o también, por ejemplo, la atención a la respiración, o cualquier otro objeto. La atención mantenida en un objeto es también un pensamiento (...me he ido del objeto prefijado de meditación, de la respiración, del koan, de lo que sea, y he de volver a él).

No digo que eso no sean prácticas validas, pueden tener un valor inestimable para quien las necesite como prácticas preliminares, pero, aparte de que shikantaza sea otra forma de abordar las cosas (que puede que a unos les cuadre y a otros no), se me escapa en general su correlación, su encaje, con las instrucciones tradicionales del arco extremo-oriental para la práctica de zazen. O por lo menos con aquellas que yo conozco, que son solo unas pocas, por ejemplo, casi no se nada del budismo Tendai o del Shingon, donde creo que sí se utilizan objetos para algunos tipos de meditaciones, mantras,visualizaciones de mandalas y cosas así.

Bueno, en realidad sí que hay alguna instrucción que conozco, en el ámbito del zen clásico, que propone objetos (centrar la atención en la mano derecha, o en la punta de la nariz, o en un punto por debajo del ombligo -kikai tandem- contar las respiraciones, o incluso algunos koan tradicionales) las de Keizan Jokin, un sucesor en tercer línea de Dogen, considerado en el zen soto como cofundador de la escuela junto a Dogen, si bien tanto su antecesor, Gikai, como él, dieron origen a una especie de cisma en esa escuela que no se cerró (por una especie de pacto diplomático, más que por un análisis doctrinal y religioso) hasta el siglo XIX... pero esto es otra historia.

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