Shikantaza

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eduardo
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Re: Shikantaza

Mensaje por eduardo » 06 Ene 2020, 12:59

Hola a todos

Siguiendo con la las reflexiones del fukanzazengi como texto fundamental de Dogen, y quizá el más comprensible de sus textos, según la traducción que manejo, el párrafo octavo dice así:

"Para ello abandona las prácticas basadas en la comprensión intelectual, deja de correr detrás de las palabras y de seguirlas al pie de la letra.
Vuélvete hacia dentro, dirige tu luz hacia el interior para iluminar tu propia naturaleza.
Cuerpo y mente abandonados se manifestará tu rostro original.
Si quieres alcanzar el despertar, debes practicar el despertar sin tardar."

La practica de zazen es dar un giro de 180 grados, la pared se convierte en un espejo, por eso no es lo mismo mirar al altar de un buda, que cara a la pared, sin desprestigiar nada, los pensamientos que se proyectan hacia fuera, regresan a nosotros como quien lanza un boomerang, podemos ver el recorrido del pensamiento, un movimiento que es de ida y vuelta, vuelve a su origen naturalmente, sin necesidad de hacer nada, tan solo reajustar la postura u tener la determinación de estar ahí.

por otra parte en estas vacaciones la lectura del tenzo kyokun me induce a varias reflexiones.

la primera de ellas, es que sí , es un puente desde zazen a la vida cotidiana, sobre todo mantener la alegría de vivir, el gozo, la benevolencia en eso que estamos haciendo, en esa no separación entre nosotros mismos, lo que estamos haciendo y la finalidad comunitaria de aquello que estamos haciendo.

Segunda reflexión, ya más personal, de alguna manera ese texto está hecho para la vida monástica, a mi me huele a sesshin zen soto, es lo que intenta hacer, reproducir la vida monástica en un fin de semana, las opciones se reparten como dice el texto, tesorero, tenzo, etc etc etc …
el resultado no me convence.

Tercera reflexión, ¿es igual nuestra vida a la del medievo japonés? Hoy las sociedades industrializadas nos hacen tener una vida mucho más tensa, los estímulos por segundo que recibe nuestro cerebro, no tienen ni comparación con la vida del medievo, por lo tanto.....ahí está el koan

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Roberto
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Re: Shikantaza

Mensaje por Roberto » 08 Ene 2020, 09:19

eduardo escribió:
06 Ene 2020, 12:59
[...] la lectura del tenzo kyokun me induce a varias reflexiones.

Segunda reflexión, ya más personal, de alguna manera ese texto está hecho para la vida monástica, a mi me huele a sesshin zen soto, es lo que intenta hacer, reproducir la vida monástica en un fin de semana, las opciones se reparten como dice el texto, tesorero, tenzo, etc etc etc …
el resultado no me convence.

Tercera reflexión, ¿es igual nuestra vida a la del medievo japonés? Hoy las sociedades industrializadas nos hacen tener una vida mucho más tensa, los estímulos por segundo que recibe nuestro cerebro, no tienen ni comparación con la vida del medievo, por lo tanto.....ahí está el koan
Hola @eduardo. En efecto el Tenzo Kyokun es un texto que Dogen escribió en un principio para la comunidad monástica, lo escribió en 1237, en Kōshōhōrin-ji, el primer monasterio puramente zen que existió en Japón, fundado por él, y posteriormente lo integró como el primer capítulo del Eiheishingi, es decir las Reglas del monasterio de Eihei-ji, el monasterio, fundado también por él, al que se trasladó posterior y definitivamente. Al margen de que lo escribiera dentro de ese contexto (monástico, japones, medieval, confuciano...) me parece relevante que lo colocase como primer capítulo de sus reglas monásticas, señalando así la importancia de una actividad aparentemente poco prestigiosa como la del cocinero, si bien básica e imprescindible, haciéndola paradigma de nuestra actitud frente a la vida. Hay que tener en cuenta, por otra parte, que el ambiente monástico japones, en época de Dogen, era de carácter elitista y erudito, dedicado al estudio de textos y a la realización de rituales normalmente orientados al bienestar de los patrocinadores de los monaterior, y por otro laso muy relajado y corrupto en los aspectos que tenían que ver con el día a día; en esos monasterios este tipo de actividades "vulgares" sobre las que pone la atención Dogen no eran prácticamente tenidas en cuenta. Dogen, en cambio, le da la vuelta a todo esto y sitúa nuestras actividades cotidianas en primer plano, no solo la cocina, sino incluso las de lavarse la cara o la de limpiarse el culo, siendo, creo, sino el único, uno de los poquísimos autores budistas que escribe textos religiosos sobre cosas así.

En mi opinión el texto trasciende, si no nos quedamos solo en una lectura superficial y literal, al ámbito monástico y a la escuela Soto (que de hecho no existía en tiempos de Dogen), así como el tiempo de validez de un fin de semana o de una sesshin, es un texto atemporal, que contiene indicaciones válidas para todos, independientemente del marco en que se desenvuelva cada uno, y aplicable a todas las actividades de nuestra vida cotidiana.

Desde mi punto de vista el núcleo, lo importante por debajo de los aspectos superficiales y circunstanciales del texto, a lo que apunta es a la importancia de prestar atención y cuidar todas nuestras actividades, todo aquello con lo que nos encontramos, sin importar lo grande o lo pequeño que pueda ser. Promueve una actitud de no discriminación hacia las cosas, de no tratar con desprecio a una simple verdura, así como de no dejarse arrastrar por la fascinación cuando nos encontramos con un ingrediente selecto. No discriminación que no quiere decir que no sepamos diferenciar el trigo del jengibre, ni que, cuando un pesado desocupado ronda alrededor del puchero, con la intención de apropiarse para él de una parte cuando aun no toca, de aquello que es realizado para la comunidad, no estemos prontos para mandarlo a paseo.

Esta actitud de no discriminación egocéntrica, basada en nuestros deseos particulares, y en el cuidado de todo aquello con lo que nos encontramos en nuestra vida la resume muy bien Dogen en lo que llama las tres mentes: la mente magnánima que lo abarca y acoge todo sin discriminar, como el mar; la mente parental, o cuidadora desinteresadamente; y la mente alegre, o confiada y limpia ante aquello que nos depara la vida. Sobre las tres mentes (sanshin en japones), de las que habla Dogen en el Tenzo Kyokun, Shoaku Okumura escribió lo siguiente:
Sanshin

Según mi maestro, Uchiyama Roshi, las Tres Mentes es la forma en la que nuestro zazen funciona en nuestra vida cotidiana. Sanshin quiere decir literalmente tres mentes y pienso que estas Tres Mentes son lo contrario de los Tres Venenos. Los Tres Venenos son la avidez, la colera y la ignorancia, y las Tres Mentes, Dôgen Zenji nos lo enseña en el Tenzo Kyokun, son la mente alegre, la mente paternal y la mente magnánima. En japones: kishin, roshin y daishin.

Kishin, (喜心), el espíritu alegre, es por supuesto lo contrario de la cólera y cuando estamos llenos de alegría no tenemos necesidad de la mente alegre. Tenemos necesidad solamente cuando nuestra vida no es agradable. Cuando nuestra vida es agradable podemos simplemente estar contentos y no tenemos necesidad de la mente alegre, pero tenemos necesidad de percibir la alegría cuando nos encontramos en una situación difícil. La alegría, cuando tenemos dificultades, viene de los más profundo de nuestro corazón, de la percepción de que vivimos con todos los seres y no estamos separados. La mente alegre es muy importante y preciosa, es una joya.

La mente paternal o roshin, (親心) en japones (otra traducción podría ser mente madura), es la mente de los padres. Un padre puede experimentar la alegría ocupándose de los otros, de los hijos. Al contrario los niños experimentan bienestar solamente cuando se ocupan de ellos. Aquí está la diferencia entre mente paternal y mente infantil. La mente de una persona madura puede igualmente encontrar la alegría en ofrecer, en ocuparse de lo que es necesario hacer, en lugar de pedir que se ocupen de él. Y esto es, pienso, lo contrario de la avidez; ofrecer, ocuparse de los otros.

La mente magnánima, daishin, (大心), según Dôgen Zenji, es la mente de los grandes océanos y de las grandes montañas. Los océanos y las montañas son imperturbables, no pueden ser alterados. Las montañas permiten a todo tipo de plantas y de animales estar aquí, y son su sostén sin discriminación alguna. Los océanos aceptan todos los tipos de agua de todos los tipos de ríos, sin juicio, sin resistencia, y hacen un único océano sin separación ninguna. Esto es la sabiduría más allá de la discriminación. La sabiduría es un remedio para la ignorancia. Así, pienso que en mi práctica estas tres mentes son la manera en la que zazen funciona en la vida cotidiana.

Estas tres mentes deben ser la base de toda comunidad. En una comunidad zen, por supuesto, zazen es la base. Pero tenemos también necesidad de trabajar para sostener nuestra práctica. Cuando trabajamos con otras personas, o para otras personas, estas tres actitudes mentales son muy importantes. Estemos en nuestra casa o en el trabajo, trabajando con otros, esta actitud es una gran ayuda.

eduardo
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Re: Shikantaza

Mensaje por eduardo » 09 Ene 2020, 11:30

Explicado de este modo, por supuesto que tiene un gran sentido, ahora lo capto y lo entiendo.
Hola @Roberto entiendo que tiene una clara dimensión a la vida cotidiana, atemporal y de alguna manera universal, pues las tres mentes atemporales por cuanto no dependen del contexto histórico y de las circunstancias que nos toque vivir.

Aunque por supuesto en diferentes momentos serán más difíciles, pero cuando las cosas van de cara la alegría surge, pero mantenerla en situaciones adversas requiere de una comprensión del fondo de la vida.
Me explico, por muy singular y única que parezca ser nuestra vida, no creo que vayamos a padecer cosas que no han padecido otros, ya sean coetános, o antecesores en el tiempo, la vida es muy cruda, aunque estemos en esta sobreprotegida sociedad occidental, y aislada de alguna manera sobre todo en la conciencia colectiva, de lo crudo de la vida.

Si dependemos de los exterior, no es que seremos frágiles, sino inestables en el sentido de que serán y son nuestros apegos y su consecución, lo que determine nuestra vida. Nuestra alegría o nuestra tristeza.

En cuanto a la dignidad de todas las acciones de la vida incluso la más desprestigiadas socialmente, se ve cada día, por supuesto, se necesitan médicos y gente que recoja la basura por las noches. Todo hace falta. Todo es digno, y todo es necesario.

En mi caso particular siendo un operario de fábrica de trabajo aburrido y monótono, puede un ingeniero mirarme por encima del hombro, y yo creerme inferior, e incluso juzgarme de porque no estudié en su día, quizá por que fui un vago, pero nos necesitamos mutuamente.

A su vez yo puede creerme superior a la chica que limpia los baños y que seguramente le pagaran una mierda. pero si nadie limpiará los baños ¿Cómo estarían? Lo único que puedo hacer, la verdad es ensuciarlos lo menos posible, poner atención cuando meo, que es lo que hago, para que nadie tenga que limpiar de más, en este mundo de interdependencia.

En fin y así con un montón de cosas. Nuestra práctica tiene una dimensión social, por supuesto, sobe todo la atención, al presente que muchas veces se convierte en una acción concreta de salida de nuestro egocentrismo.

gracias por la aclaración.

Carlos
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Re: Shikantaza

Mensaje por Carlos » 12 Ene 2020, 21:06

A lo ya dicho por Roberto y Eduardo, me gustaría añadir un fragmento del capítulo "Ver el mundo sin sostener los valores del mundo", del libro de los comentarios de Uchiyama al Tenzo Kyōkun:

"Tener una mente magnánima quiere decir no tener prejuicios y evitar tomar partido. Cuando llevamos algo que pesa una onza [unos 29 gramos, n. d. t.] no pensamos que es ligero y, del mismo modo, cuando llevéis algo que pese alrededor de 50 libras [unos 23 kgs, n. d. t.] no penséis que es pesado. No os dejéis llevar ni por los sonidos de la primavera ni permitáis que el corazón se vuelva taciturno o melancólico al ver los colores del otoño. Ved los cambios de las estaciones como un conjunto y valorad la relatividad de lo ligero y de lo pesado desde una perspectiva amplia. Es así como deberíais escribir, comprender y estudiar el ideograma para magnánimo."

Normalmente gramo y kilogramo se usan como unidades de peso. Esta metáfora quiere decir, sin embargo, que tú no deberías ser zarandeado por los valores mundanos ni estar excitado solo porque es primavera, al encontrarte a ti mismo en circunstancias favorables. Igualmente solo porque es otoño uno no debería andar molesto ni tener ataques nerviosos. Por el contrario, ve las cuatro estaciones con sus circunstancias favorables, adversas, desesperación y euforia como el escenario completo de tu vida. Esto es lo que hay tras la expresión "mente grande."

Mencioné esto antes, pero puesto que esto es importante quiero enfatizarlo una vez más. Manifestar tu vida firmemente asentada en la gran mente no quiere decir que te vuelvas estúpido y mudo ni que esa vida carezca del "escenario" del despertar y la ilusión, el cielo y el infierno, el éxito y el fracaso, la felicidad y la infelicidad.

No obstante, vivir con la actitud de que todo lo que aparece en tu vida es el elemento de estabilidad es lo que Dōgen Zenji enseñaba como shikantaza: "Esta es la actitud del hombre que practica zazen y al mismo tiempo, es la postura (en el sentido más amplio de la palabra) de un hombre del Zen."

La razón de que encontremos el infierno o la infelicidad insoportables y corramos enérgicamente por escapar de ellas se debe a que nos aferramos fuertemente al deseo de la felicidad. Tradicionalmente en Oriente esto se ha interpretado como un demonio que juguetea contigo al igual que un gato lo hace con un ratón al que ha atrapado. Puede que nos arroje a una olla hirviendo o nos persiga hasta una montaña de agujas. Corremos despavoridos totalmente confundidos mientras el demonio se burla de nuestra propia confusión.

[...]

No obstante, puesto que cada cosa -en este caso, cada desgracia- es nuestra vida, lo que es especialmente esencial en estas circunstancias es recibir la adversidad con una actitud de ecuanimidad. Si caemos en el infierno, entonces requerimos la determinación de ver que el infierno es nuestra casa. Cuando estamos hirviendo en el caldero del demonio es justo ahí donde tenemos que hacer zazen. Cuando nos persiguen hasta una montaña de agujas, deberíamos tener el coraje de escalar esa montaña con nuestras manos incluso arriesgando nuestras propias vidas. Cuando ponemos toda nuestra energía vital en cualquier cosa que encontremos ningún demonio puede evitar rendirse. ¡Menuda manera de vivir!"

eduardo
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Re: Shikantaza

Mensaje por eduardo » 17 Ene 2020, 20:40

Hola
Siguiendo con el fukanzazenji, por si a alguno Le interesa, hay un párrafo interesante, en el cual Dogen nos habla de los dos ejes de la postura, el horizontal y el vertical

"coloca las orejas en la misma horizontal que los hombros y la nariz alineada verticalmente con el ombrigo."

Estos dos ejes nos hacen encontrarnos con la concentración natural, cuerpo y mente en unidad regresan.

La vertical hace que la respiración descienda hasta el hará, naturalmente, y la línea vertical, hace que el riego sanguíneo vaya a la parte posterior del cerebro, a la parte intuitiva. Se puede notar la energía en la nuca, y eso nos hace estar más lúcidos en zazen. Y menos enganchados a los pensamientos mecánicos del ego.

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